Esto es lo que hay

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n colega y buen amigo decía, una vez sentado en la redacción y ojeado el periódico, que cada día era como una abrir una baraja: no sabías que carta te iba a tocar. Si pintaban bastos o te “caían” oros.

La actualidad para los periodistas, marca ja jornada. Se trata de poner al alcance del lector lo que está pasando. A veces lo que muchos no quieren que se sepa y otras hay que añadir –separando información de opinión– a los hechos alguna reflexión que compartir con quien te lee o escucha.

A veces hay que ser fieles al dicho de aquel periodista inglés que animaba a escribir sobre lo que muchos no quieren que se conozca: decía míster Beaverbrote, que noticia es “todo lo que los poderosos quieren evitar que se publique.

Como ejemplo podemos citar el plan de estudios de la infanta Leonor en un castillo del siglo XII en Gales donde, según la Casa Real que va a pagar setenta y seis mil euros, este colegio no tiene ningún condicionamiento religioso, político o de cualquier otro signo.

Ya han sido muchas votos que hubieran preferido que se formase aquí, a pié de calle dentro de lo posible, para conocer a sus conciudadanos, sus problemas y sus preferencias. Es como, y el tiempo vale para poner un ejemplo tan pintoresco, como si estas jornadas anunciadas para reverenciar el lacón con grelos y ourellas, las celebráramos en un restaurante especializado en menús para veganos.

Pero ya hemos visto y oído que en la Zarzuela son muy dados a viajar.

Pero hay noticias mejores y, sobre todo, a un paso de nuestra casa y con nosotros como futuros protagonistas: el Instituto de Educación Superior Intercontinental de la Empresa (IESIDE), un centro de estudios de gran prestigio, patrocinado por ABANCA, publicó un trabajo sobre “desafíos para impulsar, después de la pandemia, la colaboración público-privada para recuperar sectores muy afectados (la hostelería y la rsturación son un buen ejemplo) y a la vez aprovechar otras oportunidades a través de la tecnología.

Lo más importante, señala el informe, es tener en cuenta las prioridades más acuciantes: proteger la salud y el empleo como garante de la protección social 

Esto es lo que hay