La pandemia afecta a las ventas por San Valentín y no llegan al nivel de años anteriores

Dos personas observan un escaparate decorado por San Valentín | javier alborés
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Hoy se celebra San Valentín, una jornada que no solo pone en valor el amor entre las parejas, sino que sirve también para dar un empujón al comercio local antes de comenzar con el mes de marzo, en el que las ventas caen de forma habitual tras el paso de las rebajas. Este año, la pandemia no ha impedido a los coruñeses lanzarse a las tiendas para comprar algún detalle para este día, pero lo han hecho en menor medida.


“San Valentín está pegando el tirón porque somos muy románticos en esta ciudad, pero no llega a los niveles de otros años, ni siquiera a los esperados por los comerciantes”, sostiene el presidente de la Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC), José Luis Boado. Si bien parece que en la jornada de ayer las personas que esperaron a última hora para hacerse con un regalo llenaron las calles del centro (con largas colas en floristerías, sobre todo), el consumo se mantiene en niveles bajos. “El bolsillo está mal y la gente se muestra retraída a la hora de salir a comprar; se prefiere el ahorro ahora mismo”, dice Boado. 


Desde el comercio de proximidad, en esta ocasión no se ha podido realizar una campaña demasiado potente, como es habitual. Tan solo el barrio de Oza, con un concurso que premiará a la mejor foto y dedicatoria de amor de entre todos los participantes, ha lanzado algún tipo de iniciativa para el Día de los Enamorados. “El comercio se ha volcado con esta celebración como ha podido, porque cerrando a las 18.00 horas no queda mucho margen para hacer algo vistoso”, asegura el presidente de la FUCC.


Este nivel más bajo de motivación se debe, además, a que “si no tienes dinero para invertir y tienes constantemente pérdidas, no puedes hacer una campaña como es debido”, afirma.


Oportunidad para el comercio

Lo más curioso de San Valentín es que, pese a no ser una celebración propia de España, con el paso de los años se ha convertido en una tradición y en una oportunidad para el comercio, que ve cómo sus ventas suben durante toda la semana previa al 14 de febrero y que supone un “empujón” para afrontar la caída del consumo en marzo. “Está pegada a Navidades y coincide justo con Carnaval, entonces siempre notamos un gran volumen de ventas. En marzo todo cambia, porque acaban las rebajas”, concluye.

La pandemia afecta a las ventas por San Valentín y no llegan al nivel de años anteriores