
La undécima edición de Mundos Digitales se inauguraba ayer con una jornada sobre arquitectura digital que comenzó con la charla del concejal Martín Fernández sobre “Coruña Smart City”, donde animó a los empresarios del sector de la animación y la tecnología a participar en la digitalización de la ciudad a través de un proyecto que, según el edil, revertirá en la calidad de vida de los habitantes.
En este sentido, Fernández Prado desplegó las claves de una agenda digital local que estará expuesta al público para que los coruñeses aporten sus ideas. El objetivo del equipo municipal está en crear una plataforma blanca a la que se puedan unir las firmas y la sociedad en general formando una red.
El conferenciante explicaba que el plan parte de avances como la media que tiene actualmente la ciudad de velocidad de descarga fijada en 42 megapíxeles por segundo o la conversión de los contadores de la ciudad de forma telemática, además de un convenio con Gas Natural, por el que A Coruña será una especie de laboratorio donde la empresa energética investigará con las nuevas tecnologías.
Por su parte, el alcalde Carlos Negreira destacaba la buena sintonía de A Coruña con el festival de animación y señalaba que su celebración entra dentro de la idea de futuro de ciudad en la que la administración no puede crear productos nuevos pero sí favorecer el clima para su desarrollo.
Esto desembocará, en palabras de Fernández Prado, en un nuevo modelo económico fruto de aspectos como la existencia de 70 empresas tecnológicas en la ciudad y de alianzas con los equipos universitarios de Informática y Arquitectura.
Tras este concepto novedoso de urbe, Mundos Digitales atendía gustoso a las palabras del experto Michael Brown, de Steeblue, acerca del hecho de trabajar a la velocidad del pensamiento y a la reflexión en alto de Paul Nicholls, de Factory Fifteen, sobre las fantasías arquitectónicas.
Por último, el evento volvía a ser un año más sede de la entrega de los premios 3D Awards en una ceremonia que quiso distinguir a la empresa francesa Luxigón, que también fue finalista en la categoría a la Mejor Imagen no Comercial, donde ganó la londinense Factory Fifteen, un estudio que nació hace menos de un año de la mano Paul Nicholls y Jonathan Gales. En los apartados de Mejor Film de Animación Comercial y de Real Time se llevó galardón Squint Opera.




















