
El presidente cubano, Raúl Castro, relajó el estricto protocolo chino al confesar a los líderes de ese país que se había quedado afónico en la visita de Estado a Pekín, después de cantar melodías maoístas en un banquete ofrecido por su homólogo Hu Jintao. “Tengo la voz un poco tomada, tal vez porque canté ayer en el banquete con el presidente chino, así que por lo menos tengo la satisfacción de que fue con un noble propósito”, bromeó con voz ronca Castro en el inicio de su encuentro con el viceprimer ministro Li Keqiang, ante la presencia del ministro de Exteriores, Yang Jiechi. FOTO: EFE/Antonio Broto






















