¿Relajación? No, gracias

Deporte Campeón-2014-04-26-005-99e5d46a
|

La cuenta atrás ha comenzado para el deportivismo, pero dentro del equipo todos evitan hacer números, cábalas y usar calendarios. No hay una fecha señalada para el ascenso. Poco importa. Llegará cuando llegue, pero llegará. Eso es lo que de verdad interesa. Hay margen de error, comodines por si el camino se tuerce, pero nadie quiere utilizarlos. La recomendación es pensar en uno mismo, sumar tres puntos esta tarde ante la Ponferradina, dar otro pasito, un gran paso si los resultados de la jornada acompañan, y seguir hacia delante, sin relajarse, sin perder la ambición.
El Deportivo aventaja en nueve puntos de ventaja al tercer clasificado y es una preocupación. Entiéndase bien. Todo el mundo firmaría esa renta a falta de siete jornadas para el final de la temporada, no hay duda, pero el objetivo empieza a verse tan próximo, tan fácil, tan accesible, que Fernando Vázquez tiene miedo de que el equipo baje el pie del acelerador, se relaje y no rinda como en los últimos partidos. Es un temor comprensible. Le pasa al golfista que lleva nueve golpes de ventaja, empieza a conservar esa distancia y la pierde, reflexiona el profesor de Castrofeito. Sus alumnos tienen que aplicarse. Al menos, públicamente se saben todos la lección. No hay nada hecho, nada conseguido, no podemos relajarnos, pensar que el ascenso ya está en la mano... Dicen.
Y encima, hay presión. Porque llegados a este punto de la temporada, con tres partidos de margen, sería incomprensible y nefasto que el ascenso se les escapara de las manos.
Para colmo, ha trascendido el tema de las primas por ascender. Que si el equipo las pide, que si el club no puede pagarlas pero hará un esfuerzo para premiar de alguna manera a los jugadores. No ha gustado al vestuario que el tema traspasara la esfera privada  y se abriera el debate sin haber cruzado la meta.
Llegará a ella si gana los partidos de Riazor. Sería prácticamente imposible que se quedara a medio camino. Setenta y dos puntos parecen más que suficientes para garantizar una plaza en Primera División la próxima temporada.
Pero Riazor no ha sido un fortín a lo largo de la temporada y todavía hay cuentas pendientes. Ponferradina, Eibar y Jaén tienen que pasar por A Coruña. Primero, los de Claudio Barragán, que será bien recibido, como siempre, por estos lares. El delantero del SúperDepor vuelve a casa con un equipo muy necesitado, que ha ganado solo uno de sus últimos cinco encuentros y que está demasiado cerca de la zona de descenso después de que la temporada pasada aspirara hasta la última jornada por meterse en la promoción de ascenso a Primera. La Ponferradina es el peor visitante de la categoría, solo ha sumado un triunfo a domicilio, pero, ojo, ha puntuado en ocho de los diecisiete encuentros que disputó lejos de El Toralín. Y, además, recupera a su máximo goleador, Yuri, y a uno de sus pilares defensivos, Samuel. Los dos no pudieron participar en el choque de la semana pasada ante el Lugo en el Anxo Carro. Allí cayeron 3-0 en una tarde en la que la defensa fue un flan y su meta, Dino Moldovan, no estuvo afortunado.
No se fía el Deportivo, ni siquiera en su mejor momento de la temporada. El equipo coruñés ha ganado los tres últimos partidos y tiene a su alcance igualar el récord de triunfos consecutivos del curso (4), curiosamente, ante los mismos rivales: Castilla, Recre, Mallorca y Ponferradina. Además, lleva seis encuentros sin perder, ha igualado el mejor registro de la temporada.

¿Relajación? No, gracias