La plantilla de Isidro denuncia que vive “en una montaña rusa” y anuncia nuevas movilizaciones

La nave central de Isidro 1952 se ubica en Espíritu Santo (Cambre) | quintana
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Los trabajadores de Isidro 1952 viven desde hace semanas “en una montaña rusa”, denuncia el comité, debido a la incertidumbre sobre el futuro de la empresa, cuya sede se ubica en el polígono de Espíritu Santo (Cambre).

“Se o venres pasado Pablo García-Gascó, ata agora dono da empresa, comunicaba de maneira informal á presidenta do comité que a empresa fora vendida, esta semana, coa mesma falta de transparencia e rigor, a dirección trasladou que a operación está paralizada”, apunta Cristina Gestal, delegada de la CIG y miembro del comité, quien asegura que habrá nuevas movilizaciones de la plantilla, que sigue sin saber “que vai pasar no futuro”.

Desde el sindicato CIG también señalan que el presunto comprador de la firma, Carlos García Martín, se quejó recientemente de que no le permitieron el acceso a la fábrica, que ya consideraba “su empresa”. “Todo este esperpento acontece tras as numerosas noticias aparecidas nos medios de comunicación cuestionando a solvencia de Carlos García Martín e sen que a parte social coñeza os termos e condicións dese presunto acordo privado de compra-venda”, critican.

Cristina Gestal recuerda que los empleados continúan cumpliendo sus horarios y obligaciones, aunque llevan sin cobrar desde noviembre. Se les adeuda la mitad de esa nómina más la de diciembre y, pronto, la de enero.

“Estamos traballando dentro da normalidade pero non temos materia prima e igual ao mediodía xa temos rematado. A xente está moi enfadada, cansada e preocupada, porque non sabe cando vai cobrar e nin sequera quen é o dono da empresa”, dice Gestal.

Además, hoy mismo finaliza el plazo dado a la compañía para presentar la documentación requerida por el juzgado y comenzar con el concurso de acreedores. El comité pide “a maior dilixencia” a la empresa para poder ofrecer amparo legal a los trabajadores lo antes posible.

La plantilla de Isidro denuncia que vive “en una montaña rusa” y anuncia nuevas movilizaciones