La Semana Santa cubre las expectativas de los hoteles, pero no de los comercios

24 marzo 2016 A Coruña.- La Policía Nacional escoltó la procesión del Santísimo Cristo del Buen Consuelo y Nuestra Señora de las Penas
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La difícil situación del sector turístico coruñés en Semana Santa, con la competencia directa tanto de los destinos de nieve como de los de sol, se ha salvado bastante bien. La Asociación de Hospedaje de A Coruña (Hospeco) se ha mostrado contenta con los resultados conseguidos, sobre todo en lo que se refiere a la ocupación por semana. Asimismo, los organizadores de las procesiones se han encontrado con una buena respuesta de coruñeses y visitantes a los eventos religiosos.
Los hoteleros estimaban que las camas reservadas rondarían el 75% en la ciudad y no se han equivocado en sus previsiones. Las mismas, que fueron transmitidas por el concejal de Empleo y Economía Social y presidente del Consorcio de Turismo, Alberto Lema en los días previos al inicio de los festivos, incluso se han llegado a superar de forma leve en algunos momentos. 
“Finalmente se han salvado muy bien el miércoles, el jueves y el viernes”, afirmó ayer el presidente de la Asociación de Hospedaje de A Coruña (Hospeco), Rafael Benito. Sin embargo, las pernoctaciones cayeron el fin de semana. Esta circunstancia que a priori parece inexplicable ya entraba dentro de las previsiones del sector, por lo que no ha afectado en demasía a sus balances. 
Según Benito el problema viene dado porque “la gente cada vez sale antes para evitar atascos”. El perfil de personas que pasaron unos días en la ciudad fue el de grupos de “familias y parejas” y no necesariamente buscando celebraciones de carácter religioso. 
Como prueba, la Semana Santa Gastronómica promovida por los restaurantes de nueve de los hoteles agrupados en Hospeco se extenderá aún hasta el próximo lunes 4 de abril. Como una forma de ampliar más las actividades de estas fechas, los cocineros han preparado diversos platos para dar a conocer las culturas árabe, hebrea y cristiana dentro de las cocinas.
Pese a esa división entre turismo y turismo de procesiones, el grado de satisfacción también es alto entre los representantes de la Junta de Cofradías, organizadora de la Semana Santa. 
El presidente del organismo, Salvador Peña, puntualizó que la conclusión final de todas las celebraciones “es muy positiva”. Destaca, fundamentalmente, la cantidad de gente que se acercó a disfrutar de la agenda del Jueves Santo.
 “La Ciudad Vieja estaba a tope, como si se estuviese celebrando la Feira das Marabillas”, destacó. De las 13 salidas programadas tan solo dos se quedaron en los templos por culpa de la lluvia: la del viernes de Dolores y la del Santo Entierro. La primera se suspendió por las precipitaciones y la segunda porque debían salir cinco pasos y se temió que comenzase a llover en pleno recorrido. 
En los festejos organizados por la Orden Tercera participaron cofrades venidos de “Cantabria, Aragón y Andalucía”, por lo que Peña aseguró que esto desembocó en pequeñas estancias de sus familias a A Coruña.
Quizá los comerciantes no notaron tanto el incremento de personas en los distintos barrios. El presidente de la Federación Unión de Comercio Coruñesa (FUCC), Antonio Amor, explicó que fue una semana “muy tranquila por el mal tiempo y porque la ciudad casi se quedó vacía” con la salida de los residentes de vacaciones o a las aldeas. 
En todo caso, las ventas fueron “por gremios” porque sí se detectó algo de paseo de personas no habituales. Se alegraron un poco más el sábado santo, pero al volumen de uno como otro cualquiera.

La Semana Santa cubre las expectativas de los hoteles, pero no de los comercios