El jurado declara culpable de asesinato al acusado de matar a su hijo en Oza

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Un jurado popular declaró ayer por unanimidad culpable a Marcos M., el acusado de matar a su hijo del Día de la Madre de 2017 con una pala metálica en un monte de Rodeiro (Oza-Cesuras), de un delito de asesinato –con el agravante de que el fallecido era menor de edad– y otro de lesiones psíquicas a su expareja. 

Ni tenía sus facultades alteradas –base de la defensa, que sostiene que es “un psicótico” y que debería estar ingresado en un centro psiquiátrico– ni el niño, de once años y poco más de 40 kilos, pudo defenderse ante un ataque, según las acusaciones, “brutal y sorpresivo”. Los miembros del jurado consideran probado que el detenido “intentó provocar a la madre del niño el máximo sufrimiento posible” y no ven un atenuante de disminución del daño –como así mantiene el letrado defensor– el hecho de que guiase a los policías hasta el monte donde se encontraba el cadáver.

En el juicio, que se llevó a cabo durante siete días en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de A Coruña, tanto la Fiscalía como la acusación particular –la madre– y popular –la asociación Clara Campoamor– y la Xunta pidieron la prisión permanente revisable para el procesado. Estas tres últimas partes solicitan, también, una orden de alejamiento para el procesado de su exmujer y sus familiares, al menos de 1.500 metros. 

Por su parte, la defensa buscaba que se le aplicase una eximente completa por las enfermedades mentales que padece, que provocaron que Marcos M. sufriese un “cortocircuito absoluto” el día de los hechos.
Cronología 

El acusado recogió, el 5 de mayo de 2017, a su hijo, Javier, en el Punto de Encuentro de A Coruña y se lo llevó a su domicilio. Dos días después Marcos M. se desplazó con el niño hasta Rodeiro, en Oza-Cesuras, donde presuntamente le agredió con una pala metálica, provocándole la muerte. Al anochecer la madre fue a buscar a su hijo al Punto de Encuentro pero allí no estaban ni él ni su padre, por lo que formuló la pertinente denuncia. Sobre esto, la mujer declaró que solo pensó que su exmarido no había devuelto al menor para que no pasase con ella el Día de la Madre.

Ya el día 8 de mayo, la Policía Nacional detuvo a Marcos M. mientras se encontraba hospedado en un hotel cercano al Millennium. Más tarde, acompañó a los agentes a Rodeiro y señaló con la mirada una zona muy boscosa, donde los investigadores hallaron el cuerpo sin vida del pequeño, con heridas abiertas en la cabeza y signos de haber sido arrastrado hasta allí.

El veredicto del tribunal popular servirá a la Audiencia Provincial para emitir sentencia con la pena que se impondrá a Marcos M., que en la primera sesión de la vista oral declaró no acordarse “de nada de ese fin de semana”. “Es imposible que conscientemente hubiese hecho eso. Yo en estado normal no mato a mi hijo”, sostuvo, mientras que su expareja reconoció que le tenía miedo y que llevaba años maltratándola.

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