Ferreiro asegura que el padrón no debe comprobar la legalidad de la vivienda

01 marzo 2012 A Coruña.- Sustituyen el mostrador del Registro municipal por mesas con sillas para mejorar la atención al ciudadano
|

“Non estou ao tanto das altas e baixas do padrón municipal”, confesó puesto que “é unha cuestión que se leva por parte do funcionariado” y no por el alcalde directamente. En cuanto a la situación irregular que indicaría el registro, Ferreiro pareció desentenderse. “O padrón nunca na historia comprobou a legalidade”. Simplemente, toma nota de la residencia que se declara con una aportación documenta. 

El regidor, del que hay que recordar que es jurista, señaló que “non acabo de verlle a ilegalidade á inscripción”. Otra cosa totalmente distinta es, admite, que se estén dando usos en la ciudad como residencias de lugares que no están habilitados para ello. “Pero eso non é cousa do padrón municipal”, concluyó. 

De uso comercial 
Esta falta de control sirve para explicar que en los últimos meses se esté empadronando a vecinos de manera irregular en el polígono de Pocomaco, sin que los funcionarios del registro hayan dado haya dado parte a la Concejalía de Regeneración Urbana y Derecho a Vivienda de una práctica prohibida: según el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) en el polígono de Pocomaco el uso principal es el “terciario comercial” .


Es más, en el PGOM, que data de 2013, se insiste en que “no se admite ningún otro tipo de vivienda alternativo al definido ni en porciones menores” y se detalla que para las edificaciones solo se admitirán los usos vinculados a actividad comercial. 

A pesar de eso, es habitual ver a familias por las calles del polígono o delante de algunas naves, un fenómeno que resulta especialmente llamativo en aquellos días no laborables, en los que la actividad en la zona es prácticamente inexistente, como sucede los domingos o días festivos. 

Pero el fenómeno es muy anterior a la llegada de la Marea Atlántica a María Pita. A pesar de que se trate de una práctica ilegal, muchas empresas consideran muy cómodo tener a sus trabajadores en el mismo lugar de trabajo. “Hay muchos que viven así, encima de las naves, llevan haciéndolo desde hace años, en A Grela también pasa”, asegura un experto en la vivienda coruñesa.

Además de por comodidad, como ocurre en muchas empresas de transporte, hay que tener en cuenta el factor de la seguridad, dado que al residir en la nave se disuade a posibles ladrones en horario nocturno. Otro punto importante incentivo es el ahorro: “Pagas el IBI de la nave y así no pagas el de la vivienda”. Por otro lado, resulta más inseguro en el caso de un accidente o un incendio, en el que el residente  se halla en precario. “Puede pasar cualquier cosa y entonces a ver”, advierten.

Falta de control 
Por lo demás, no se puede vivir en una nave igual que no se puede vivir en un trastero, a pesar de que, como señalan las mismas fuentes, a priori una nave puede ofrecer más comodidades. “Puedes instalar una cocina en la nave, y en el trastero, no”, señalan. Lo extraño, añaden, es que  ahora la gente decida empadronarse aprovechando la falta de control del Gobierno local o más bien, del funcionariado. 

De momento, y a falta de una actuación firme por parte de las autoridades competentes, esta bolsa de vivienda precaria parece que se mantendrá vigente durante bastante tiempo y que el polígono de Pocomaco, además de dedicarse a su actividad principal, que es la distribución de mercancías, está abocada a contar con sus propios vecinos, por muy alegales que sean.

Ferreiro asegura que el padrón no debe comprobar la legalidad de la vivienda