El sol nace en el país de los cuentos de hadas

los cã³mics, japoneses o no, son la razã³n de ser de expotaku
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Entrar en el Palacio de Exposiciones ayer provocaba la sensación de entrar en el plató donde se estuviera rodando una de esas películas de Walt Disney en las que se mezcla la animación con las personas reales, con tantos jóvenes como había disfrazados de personajes de dibujos animados. Pero Disney tuvo que levantar Disneyworld para poder disfrutar un simulacro del país de cuento de hadas mientras que los miles de personas que acudieron ayer a ExpOtaku saben que se trata de un lugar real:  Japón, el país del sol naciente.
Es de allí de donde salen los mangas y animes, esos cómics y dibujos animados a los que son tan aficionados los otakus. Para muchos, las estrambóticas historietas niponas son el portal por el que entran en la cultura de este país asiático, que llegan a idealizar; de ahí que en lo que fue su segundo día, en el salón se mezclaran tiendas de cómics con talleres de caligrafía y gastronomía japonesa.  Incluso la violencia es atractiva en los mangas, donde se maximizan tanto sus efectos como sus instrumentos. De ahí que se celebrara una sesión de “softcombat” en la que los participantes se enzarzan en luchas mortales con enormes armas de gomaespuma.  
Hoy será el ocaso para ese trozo de Japón que es ExpOtaku, pero los que son aficionados de verdad, disfrutan el manga todo el año. Por eso la tienda de cómics Alita y la biblioteca de Los Rosales celebraron ayer el Día de la Toalla o del Orgullo friki, dedica al famoso libro de ciencia ficción “La guía del autoestopista galáctico”.

El sol nace en el país de los cuentos de hadas