Extremadura suspende el plan de Navidad pero permite la salida de los residentes

Una pareja brinda en una cena navideña | Domenech Castelló
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La comunidad autónoma de Extremadura suspendió el Plan de Navidad, que contemplaba una cierta flexibilización en las medidas impuestas para contener la propagación del Covid-19, como la ampliación de las reuniones a 10 personas y retrasar el toque de queda a la 1.30 en las fechas señaladas, debido al incremento de la tasa de incidencia de contagios. 

Así lo comunicó el vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales, José María Vergeles, en una comparecencia tras el Consejo de Gobierno reunido ayer.

Una reunión en la que se analizaron los datos de nuevos positivos que deja la pandemia, y que según Vergeles continuarán subiendo en los próximos días conforme vayan reflejando los contagios provocados por la movilidad durante el fin de semana del Black Friday y, fundamentalmente, el puente de diciembre.

De esta forma, la comunidad continuará durante las Navidades en el nivel 3 de alerta, por lo que las reuniones familiares y las mesas de los restaurantes serán de un máximo de seis personas, a excepción de las cenas de Nochebuena y Nochevieja en domicilios, que seguirán siendo de 10. 

Asimismo, el toque de queda continuará a las 00.00 horas, salvo para las uvas del 31 de diciembre, para lo cual se permitirá llegar a casa a las 00.30 horas. No obstante, se mantienen algunas medidas, como el cierre perimetral de la comunidad entre el 23 de diciembre y el 6 de enero, de tal forma que solo se permitirán reuniones familiares, y se descarta para los allegados, así como las salidas de las personas de centros residenciales “con todas las medidas de seguridad”. 

“Hemos entendido que no se puede seguir castigando más a una parte de la población que necesita del contacto de sus seres queridos, y que son las personas de las residencias”, señaló Vergeles, quien explicó que hoy se planificarán estas salidas y visitas. 

No obstante, avanzó que se limitarán a las residencias sin positivos, y que se incrementarán las pruebas PCR o test de antígenos, en función de las recomendaciones de los técnicos. 

Estas salidas tendrán que ser solicitadas con días de antelación, y se realizarán durante un mínimo de cuatro días, que es el tiempo en el que dichas pruebas son eficaces. Además, el residente solo podrá ir a un domicilio.

Con respecto al cierre, señaló que se determinará con la Delegación del Gobierno como se realizará el control, si bien señaló que no se puede cerrar una comunidad de 42.000 kilómetros cuadrados, por lo que se harán controles aleatorios en los que no descarta solicitar el libro de familia.

Urkullu defiende las medidas 
Por otra parte, el lehendakari, Iñigo Urkullu, reconoció que resulta “desalentador” no poder disfrutar con normalidad de las relaciones sociales y familiares debido a la pandemia, pero subrayó que este sacrificio que “nos debemos autoimponer” resulta necesario para “salvar vidas”, puesto que la tasa de contagio “sigue siendo alta” y los efectos de la vacuna tardarán meses en percibirse.

En la misma línea, el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, pidió en un mensaje institucional “máxima prudencia” en estas fiestas para “no asumir riesgos innecesarios”. “Es preferible dejar la silla vacía un año que para siempre”, subrayó.

Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, descartó ayer modificar su plan para Navidad y anunció que estudiará la evolución tras el día 26 de diciembre.

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