Promesas a la carrera en el fin de fiesta de campaña

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Último día de campaña –el de ayer–, y último esfuerzo de los candidatos de aquí y de allá. El programa es el mismo que el que había al inicio de todo este jaleo, pero ahora parece que las promesas se reproducen y crecen. Eso sí, esperamos que no mueran en ningún cajón una vez que se formen los nuevos gobiernos.
El cierre de campaña siempre tiene algo especial. Quizás es el día que todos están deseando que llegue. Terminar, ir a tomar algo y a descansar, que para eso está la jornada de reflexión. Contando, claro, con que el voto no se tenga ya más que pensado.
Bien es cierto que el número de indecisos es cada vez mayor y por ese camino dirigen sus pasos todos los políticos. Porque ir a un votante de toda la vida a decirle lo que quiere oír, pues como que no es útil. Cuando oímos o leemos eso de que tal o cual partido llenó una plaza de toros o un pabellón deportivo en “uno de sus feudos”, no deja de tener una doble lectura.
Por un lado, la que hacen los propios organizadores del acto, que ensalzan hasta la saciedad el rotundo éxito obtenido; por otro, el de quien sabe, y casi nunca les falta razón, que en ese baño de multitudes, apenas habrá unos pocos que no son de sus fieles. Y probablemente serán espías. De otros partidos, se entiende.
Pero, para no desviar la atención sobre lo que nos ocupa, centremos la mirada en la comarca, donde la gran cantidad de fuerzas que se presentan a estas elecciones llenaron centros sociales, centros cívicos, recintos culturales, terrazas y demás como fiesta fin de campaña. Nada mejor que juntarse con los tuyos para pasar con un buen sabor de boca las horas previas a la cita con las urnas.
En cada municipio, además de los núcleos urbanos, los partidos –que en algunos lugares son siete u ocho– se repartieron también por las parroquias.
Son precisamente estas las que han copado muchos de los días de esta campaña. Si estás en la oposición, denuncias el abandono al que las ha sometido el gobierno de turno; si, por el contrario, has tenido responsabilidades en el Ayuntamiento, destacas la atención que les has brindado a lo largo de estos últimos cuatro años. Y da igual el municipio, es un discurso generalizado.
En cualquier caso, la de ayer era una noche para disfrutar porque, prácticamente, la suerte ya está echada. El trabajo realizado en precampaña y, ya metidos en plena faena, desde el pasado día 8, ya estaba hecho.
Faltaba dar la puntilla, el remate final. Y celebrarlo. Celebrar que se ha dado todo y se ha dado lo mejor. La confianza de los ciudadanos en cada proyecto se sabrá mañana tras un escrutinio que mantendrá en vilo a todos los candidatos, sí, pero sobre todo a los vecinos, los verdaderos protagonistas de la democracia. n

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