España tiene el agua barata, pero el gas y la electricidad son caros

El sistema de provisión del suministro de agua en España es muy barato comparado con el resto de Europa | archivo ec
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El esfuerzo que las familias españolas tienen que hacer para pagar la factura del agua es el segundo menor de Europa, mientras que tanto en el caso de la electricidad como en el del gas es el tercero mayor, según el artículo “El precio del agua en las ciudades”, de Fernando Arbués, Jaime Sanaú y José María Serrano, de la Universidad de Zaragoza, que recoge el último número de “Papeles de economía española”, editado por Funcas.
Los autores estudian si determinados servicios públicos gestionados en régimen concesional por empresas privadas o mixtas deben pasar a ser gestionados directamente por los ayuntamientos o por empresas municipales y si una u otra opción son determinantes para los precios.
Creen que el precio que las familias pagan por el agua no guarda relación con el sistema de gestión del suministro, sino que depende del acceso y disponibilidad de recursos hídricos (precipitaciones y altitud) y de la estructura urbana (número de viviendas y población).

El informe apunta que el actual sistema de provisión del suministro de agua en España es muy barato comparado con el resto de Europa y en relación con los suministros de energía.
El abastecimiento de agua para los usuarios domésticos de Vigo resulta algo más caro que la media del conjunto de España. El índice de esfuerzo de los vigueses para el pago del abastecimiento de agua es algo superior a la media, al situarse su porcentaje en el 102,72 por ciento (siendo 100 el valor para toda España).
Además de Vigo, el artículo analiza los datos para las cuatro capitales de provincia. Así, la siguiente más cara (con mayor esfuerzo para los usuarios domésticos en lo relativo al abastecimiento de agua) es A Coruña, con un 88,4% de la media, es decir, algo menos que lo que pagan de promedio los españoles.
En la capital herculina, con gestión directa, el abastecimiento acapara un 52,99% de la tarifa, frente a un 26,8% para el saneamiento y la depuración y un 20,21 por ciento para los cánones autonómicos y locales.
A continuación se sitúa Pontevedra, también con gestión indirecta y en donde el abastecimiento representa el 51,97% de la tarifa (25,97% saneamiento y depuración y 22,07% los cánones autonómicos y locales). En esta ciudad, el esfuerzo de los hogares supone un 79,38% de la media. Por debajo de la mitad del esfuerzo que deben realizar de media los españoles figuran los hogares de Lugo (54,25%) y Ourense (40,07%).

Advertencia de Caballero
Por su parte, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, aseguró ayer que la ciudad ya ha adoptado las medidas para lograr el máximo ahorro de agua, y advirtió de que la actividad industrial (automoción, naval) es “intocable”, por lo que deben adoptarse otras acciones de ahorro, como reducir el caudal ecológico de la presa de Eiras, antes de considerar pedir ese esfuerzo a las industrias.
Según dijo, Vigo explicó sus medidas de ahorro y pidió la actuación de la Xunta ante la “grave situación” de sequía, pero los responsables autonómicos solo demostraron su “incapacidad”.

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