Máquinas de superpoderes curativos

Belén do Campo y Rocío Mosquera visitaron las instalaciones, situadas en la cuarta planta javier alborés
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Los hospitales son los lugares a los que se acude cuando uno está enfermo. Son espacios tristes que tradicionalmente hacen sentir solos a los pacientes. La Fundación María José Jove y el colectivo de artistas No Importa ha querido cambiar esta percepción, al menos, para los más pequeños. Así, juntos han transformado el hospital de día pediátrico del Materno Infantil en una auténtica fábrica de superhéroes. A través de grandes murales de colores por toda la planta y con estética de cómic y de videojuegos se tratará de hacer la estancia de los niños en el centro más amena.
La conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, visitó ayer las instalaciones con la delegada de la Xunta, Belén do Campo y la presidenta de la Fundación Jove, Felipa Jove, que ha financiado este proyecto. También ha acudido Susana Vázquez, la arquitecta y representante del taller creativo No Importa, que ha llevado esta idea a la práctica.

en reparación
El objetivo era convertir el hospital en una fábrica de superhéroes en la que los niños se sintiesen en un simple proceso de reparación. Para ello, el entorno clínico se ha transformado, incluyendo los instrumentos y aparatos, de tal forma que se vean como “máquinas de superpoderes”, según relatan desde la fundación.
“Sirven de punto de partida para crear juegos y contar historias mientras los niños están ingresados, de modo que ellos mismos, junto a los médicos o enfermeras, se convierten en protagonistas”, añaden desde la entidad.
Para que la llegada del niño sea desde el principio lo más amena posible, la historia de este particular cómic comienza ya en los pasillos de acceso a la tercera planta del hospital y se les va guiando hasta esta nueva tierra de superhéroes.

el reto más difícil
Para integrar al paciente en esta historia entre realidad y ficción, el taller No Importa incluso ha “tuneado” elementos tan básicos como las rejillas del aire acondicionado o los difusores antiincendios y así integrarlos en el “storyboard”.
Este colectivo de creativos entiende la iniciativa como una “oportunidad de mostrar nuestro trabajo al público más sincero y con la mente más llena de imaginación que existe”. Por eso mismo, lo consideran uno de los restos más difíciles al que se han enfrentado, pero también más bonito.
El hospital de día pediátrico se inauguró el año pasado en el Materno Infantil Teresa Herrera para tratar patologías y operaciones quirúrgicas de poca complejidad y que no implican el ingreso del paciente en planta. También se benefician de él los niños que se someten a pruebas diagnósticas que precisan de un tiempo de observación hospitalaria.
Además, esta planta cuenta con una ciberaula con monitores que coordinan actividades para los niños ingresados.

Máquinas de superpoderes curativos