El Gobierno y la oposición se arrogan el respeto a la Carta Magna en su aniversario

Acto institucional por el Día de la Constitución en la Puerta de los Leones del Congreso de los Diputados, en Madrid | EFE
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La pandemia por coronavirus marcó la celebración más restringida y sobria del aniversario de la Constitución, en una jornada en la que Gobierno y oposición se arrogaron el cumplimiento de la Carta Magna y se acusaron mutuamente de no respetarla. 

Las tensiones entre la derecha y la izquierda, acentuadas tras la aprobación en el Congreso de los presupuestos con el apoyo de partidos como ERC y Bildu, estuvoeron inevitablemente presentes en esta celebración.La presidenta de la Cámara Baja, Meritxell Batet, quiso tal vez por eso dar un discurso conciliador en el que insistió en apelar al diálogo y a la búsqueda de consensos y pidió a unos y otros que dejen de mirar al adversario como enemigo. 

En este acto con muchos menos invitados de los habituales –cerca de doscientos– que se celebraba en el exterior y no en el hemiciclo a causa de la pandemia, Batet intervino desde la escalinata de la puerta de los leones para reclamar una lectura “integradora” de la Constitución, que a su vez es “inclusiva”, pidió a todos que no traten de apropiarse de ella convirtiéndola en “bandera y patrimonio partidista”. 

La democracia y la Constitución “exigen aceptar al otro”, dijo Batet a los representantes políticos, a los que advirtió de las “consecuencias nefastas de considerar al adversario político un enemigo” y de “negarle legitimidad” o asumir “un enfrentamiento constante e incondicional”. 

Así, recordó un reciente acto, el homenaje al exministro asesinado por ETA Ernest Lluch –al que acudió Bildu– para recordar el éxito colectivo del fin del terrorismo y expresar su deseo de que algún día todos sean capaces de celebrar dicho éxito juntos. 

El acto duró lo que el discurso de la presidenta, aunque buena parte de los asistentes permanecieron después conversando en la Carrera de San Jerónimo, si bien apenas hubo corrillos entre dirigentes políticos y periodistas como suele ser habitual. 

Antes de comenzar el acto, el presidente del Gobierno hizo una declaración sin preguntas en la que reclamó a todos el cumplimiento de la carta magna. 

Pero antes de él, el líder de la oposición, Pablo Casado, hacía unas declaraciones mucho más duras en las que llamaba a los “moderados” a dirigir los “designios” de España frente a los “enemigos de la nación”, que a su juicio forman parte ya de la “dirección del Estado” tras la aprobación de los presupuestos.

El Gobierno y la oposición se arrogan el respeto a la Carta Magna en su aniversario