Un grupo de patos obliga a cortar el tráfico en algunas calles del centro

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Alrededor de una veintena de patos tuvieron que ser recogidos en la tarde y noche del pasado martes por agentes de la Policía Local, ya que en algunos casos su paso por las calles del centro urbano obligaron a cortar momentáneamente algunos carriles de circulación.

El gobierno local informó ayer de que el cuerpo de seguridad sadense tuvo que intervenir en diversas ocasiones. La primera de ellas fue pocos minutos antes de las 17.00 horas, cuando en la centralita de la Policía Local se recibieron llamadas de varios vecinos del número 9 de la calle de José Monzo, quienes alertaban de la presencia de un grupo de patos en la vía pública.

Una patrulla policial se desplazó hasta allí y comprobó que había hasta una docena de estos animales –que resultaron ser una madre y sus once crías– y que habrían llegado desde la calle de la Iglesia.

Los agentes llamaron entonces al Centro de Recuperación de Fauna Salvaje, desde donde les dieron las indicaciones pertinentes para que retiraran a los patos con el fin de que no sufrieran daños y, de esta manera, pudieran volver al lugar del que habían venido sin ningún riesgo.

Varias horas después, pasadas las 21.00 horas, una nueva llamada advertía de la presencia de más patos en el casco urbano, en esta ocasión en la Praciña do Conde. Allí se daban cita otros cuatro ejemplares de estos animales –una madre y tres crías–, que se dispersaron de la misma manera que en el caso anterior. Pero aún hubo más preocupación vecinal en este sentido el mismo martes, ya que a las 21.20 horas otra llamada alertaba por lo mismo.

No es la primera vez que, durante los últimos días, se detecta la presencia de patos en pleno centro de Sada, ya que la pasada semana, después de una jornada en la que las lluvias fueron las protagonistas, se formó una pequeña balsa de agua a pocos metros del emblemático edificio de La Terraza y del edificio consistorial. Los animales nadaban allí y se dejaban ver por el parque ante la extrañada mirada de los vecinos, que no estaban acostumbrados a verlos.

 

Un grupo de patos obliga a cortar el tráfico en algunas calles del centro