Morata elimina al Real Madrid

GRA602. MADRID, 13/05/2015.- El centrocampista colombiano del Real Madrid James Rodríguez (c) caído en el césped junto al centrocampista chileno Arturo Vidal, del Juventus de Turin, durante el encuentro de vuelta de la semifinales de
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Un nuevo tanto de Álvaro Morata, en el regreso a su casa, de donde le empujaron a marcharse por la falta de confianza de Carlo Ancelotti, canceló la cita con la historia del Real Madrid en la que era final de finales con el Barcelona, y devolvió doce años después a la Juventus a un gran duelo en Berlín.
Turín tiene un nuevo ídolo. Es español, un nueve formado en La Fábrica madridista, con lo cotizado que están los delanteros centros, al que empujaron a tomar la decisión más dolorosa de su corta carrera y emigrar a un equipo donde sí creyeron en él, para meses después ejecutar una venganza inesperada.
El Real Madrid tiró por tierra toda su temporada en una semana negra. Tenía la oportunidad de hacer historia en la competición que va en su ‘adn’, la Copa de Europa que le convirtió en el mayor gigante del ‘viejo continente’. Para acceder a la final soñada y aspirar a convertirse en el primer club que reedita título, no tenía que apelar al espíritu Juanito, pero tampoco enterrar en vida a un icono como Iker Casillas. Ni remontadas europeas en noches mágicas, ni persecuciones a un capitán señalado. El madridismo se unió consciente de la importancia del ambiente para tumbar al Juventus, que como buen italiano siempre es difícil de superar.
Descartada la heroica, el Real Madrid lo que necesitaba era fútbol y paciencia para derribar un nuevo muro. Con la lección aprendida ante el peor rival posible en una eliminatoria, el Atlético de Madrid, en Turín descubrió las virtudes de un equipo que crecía gracias a su ventaja de la ida y el regreso de Paul Pogba. Pero Ancelotti se dejó de experimentos y apostó por la valentía, la que ha marcado sus éxitos desde que llegó.
Con su futuro en juego si tiene que ‘morir’ lo hará con los que mejor practican el estilo por el que abogó en su llegada, cuando modificó la forma de entender el juego de un equipo que no quería la posesión de la pelota. Arropó a Kroos con Isco y James, pidió a Bale que ayudase en defensa y salió por un rival que sabía que comenzar con defensa de cinco era dar un paso hacia el abismo ante un Real Madrid que siempre marca en el Bernabéu.
Massimiliano Allegri fue valiente y optó por poblar el centro del campo con la intención de tener el balón para rebajar la velocidad de crucero del fútbol madridista. No lo consiguió en la primera parte.
Líneas adelantas blancas, presión y recuperación inmediata. El Real Madrid creció en el primer acto hasta encerrar y minimizar al máximo a la Juventus. El goteo de ocasiones debían de dar el premio y llegó tras una extraña caída de James dentro del área, golpeado en su gemelo por Chiellini que fue al bulto. Cristiano, que venía de fallar un penalti ante el Valencia el día que la Liga se convirtió en un imposible, chutó con confianza al centro. El Real Madrid ya tenía en 23 minutos el premio deseado, ahora debía mostrar la tranquilidad que señaló Ancelotti como principal consigna antes de la cita.
El intenso calor convertía en un imposible mantener el ritmo del primer acto en la reanudación. Cuando lo necesitó, la Juventus dio un paso al frente y mostró su poderío. Fue cuando entre gestos de cojera apareció la calidad de Pogba, tirado a una extraña posición en la izquierda. Sentó a Carvajal y asistió mal en su primera incursión en área rival. Minutos después luchó un balón arriba tras despeje de Casillas, que cayó a Morata para que ante la pasividad de la defensa y con Kroos blando al choque, chutase con la zurda el tanto más importante de su carrera y a la vez el más doloroso. Europa se queda sin clásico español.

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