La Policía Nacional impuso cerca de 50 denuncias en una sola mañana

Agentes de la Policía Nacional abordan a un transeúnte en la playa de Riazor | patricia g. fraga
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A pesar de la grave emergencia que vive el país, a algunos coruñeses les está costando mantener la disciplina suficiente para quedarse en sus hogares. El martes, al reclamo del sol, docenas de personas salieron a la calle para sentarse al sol en parques y jardines o para pasear por las playas. Fuentes de la Policía Local señalaron que en una mañana, impusieron cerca de 50 denuncias por incumplir la cuarentena

“El 90% de las llamadas que recibimos a día de hoy son de ciudadanos que denuncian que hay gente saltándose la cuarentena”, señalan. Gente tomando el sol, o que aprovecha que tiene un perro para pasear más de la cuenta. Sobre todo mucha gente mayor. “Toda la mañana fue igual”, explican. Los ciudadanos también preguntan a menudo a los policías cuánta libertad les ofrece tener una mascota, o cuántos puedes viajar en el mismo coche y toda clase de argumentos para tratar de esquivar la cuarentena.

Avisos

Lo que no tolera el público es tener que confinarse en casa y ver desde la ventana a transeúntes en la calle. Lo siguiente es que aparece una patrulla del 091 y sacan el bloc de notas o el PDA, según el caso. Las multas que se imponen suelen rondar los 200 euros. “Es bastante, pero no tanto si se tiene en cuenta lo que nos jugamos”, apunta un agente.

La Policía Local también patrulla las calles y el miércoles tramitó once denuncias ante la Subdelegación del Gobierno a otros tantos sujetos que habían violado la cuarentena, lo que se suma a otras diez que habían entregado el día anterior. “Se está detectando que los que mejor están cumpliendo las normas son los niños, adolescentes y jóvenes y, por el contrario, la mayoría de los que no están respetando las normas de confinamiento son las personas adultas o de avanzada edad de los que se esperaba mayor civismo y comprensión”, señaló el Ayuntamiento.

Por otro lado, los agentes municipales tuvieron que detener a un individuo (y ya van tres) que se negó a seguir las indicaciones que le dieron. Se trata de un individuo que bebía cervezas en un banco de la plaza de Madrid (junto a la gasolinera de Os Mallos). El sujeto, un hombre de 32 años sin domicilio fijo, replicó que estaba celebrando que su hermano, allí presente, acababa de salir de prisión y añadió que estaba harto de que le molestasen los “maderos”.

Cuando trataron de identificarle, huyó, y cuando fue alcanzado, golpeó a uno de los policías municipales antes de que le redujeran. Tanto él como su hermano fueron denunciados por celebrar una reunión prohibida.

La Policía Nacional impuso cerca de 50 denuncias en una sola mañana