El comercio cierra una campaña de rebajas desastrosa por falta de clientes

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Los establecimientos comerciales que aún respetan las fechas tradicionales de rebajas pese a la liberalización de la época en la que se pueden realizar cierran este mes una campaña muy mala en lo que a ventas de productos en stock se refiere. Los empresarios afirman que la época de ofertas se diluye cada vez más y que no hay compradores porque estos adquieren lo que necesitan sin esperar a julio. Además, el tiempo tampoco contribuyó a mover más los expositores de ropa de temporada como los bikinis, las sandalias o las toallas.
“Las rebajas han ido como si no hubiera rebajas”. Así de gráfico se muestra el presidente de la Federación de Comercio de A Coruña, Miguel Agromayor, para aclarar que, desde que no hay un control de cuando se ofrecen los productos a precios más bajos, la gente se ha olvidado de los pistoletazos de salida.
“He hablado con algunos responsables de negocios y me han dicho que las jornadas se han vivido como días normales”, destaca. En este sentido, considera que la temporada de reducción de costes ha sido un auténtico  “fiasco”. Para Agromayor si el consumo no remonta a lo largo del año, vender al 70% los productos no soluciona las cuentas de ninguna tienda.  
“Cuando vendes el stock a ese precio ni siquiera le ganas”, insiste. Su homólogo en la Federación Unión de Comercio Coruñesa (FUCC), Adolfo López, asegura que “actualmente se habla muy poco de rebajas”, lo que a todas luces prueba la teoría de Agromayor y de otros muchos representantes del sector.
“Ahora están teniendo muy poca importancia en los balances”, sostiene, aunque asume que los comercios dedicados al textil y al calzado siempre venden un poco más. “Creo que las ventas no han sido buenas, igual que ocurrió el año pasado”, dice.
“Muchos comercios ni siquiera han tenido rebajas en agosto o solo han reservado un pequeño corner de productos con descuento”, reconoce el presidente de la Asociación Zona Comercial Obelisco, Antonio Amor.
Sin embargo, quizá ese entorno haya sido el único que ha salvado con unas cifras “un pelín más positivas” la facturación de la época estival gracias a la apertura de nuevos negocios en los últimos meses.
“La gente bajó más porque hay muchos más locales ocupados que el año pasado y por eso las rebajas se han vivido con algo más de alegría”, concreta. No obstante, Amor también reitera en que se echó de menos “algún día más de sol” para que la gente pasease y se animase a comprar prendas ligeras.

“aguantar hasta Navidad”
“Han estado bastante diluidas por el cambio de la ley de comercio y porque ahora cada uno pone lo que le da la gana y estamos a merced de los grandes”, destaca el presidente de la Asociación de Comerciantes de la calle Barcelona, José Manuel Castro.
En su opinión, varios de los negocios que se han mantenido en la misma línea que en el mismo período del año pasado se lo deben a las fiestas patronales en todas partes. “Siempre que vas apetece estrenar algo nuevo”, bromea, si bien asume que ahora toca “aguantar hasta la Navidad”.

El comercio cierra una campaña de rebajas desastrosa por falta de clientes