
La cúpula judicial de Cataluña plantó esta tarde al presidente del Parlament, Roger Torrent, por denunciar la existencia de presos políticos en un discurso en el Colegio de Abogados de Barcelona, en presencia del ministro de Justicia, Rafael Catalá.
El acto, que anualmente reúne a juristas y abogados catalanes con motivo de la festividad de Sant Raimon de Penyafort, transcurrió en medio de cierta de tensión, que culminó cuando Torrent, que presidía la ceremonia junto al ministro Catalá, soliviantó a la cúpula de los tribunales y Fiscalía en Cataluña.
Expresiones de nerviosismo
Las expresiones de nerviosismo comenzaron a hacerse evidentes a cuando Torrent arremetió contra la justicia en España y la falta de separación de poderes y provocó que varios miembros de la mesa presidencial se levantaran, justo cuando aludió a los “presos políticos”.
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Jesús María Barrientos, el presidente de la Audiencia de Barcelona, Antonio Recio, el fiscal superior de Cataluña, Francisco Bañeres, y la fiscal provincial de Barcelona, Concha Talón, fueron los primeros en abandonar la sala, mientras Torrent terminaba su discurso, tras una pausa, con visible precipitación.
A la iniciativa de la cúpula judicial se sumaron algunos de los abogados asistentes al acto, entre ellos algún miembro de la junta de gobierno del Colegio de la Abogacía, que estaban situados en las butacas de la presidencia.
A través del micrófono de Torrent, todavía abierto, se escuchó a la decana del Colegio de Abogados, Eugénia Gay, reprender al presidente del Parlament por su discurso: “no era la idea, no era la idea, president, la ha liado, muchas gracias”, le susurró.
Un insulto
Con la excepción de Talón, el resto de miembros de la cúpula judicial regresaron al acto una vez acabó el discurso de Torrent, por cortesía con el Colegio de la Abogacía de Barcelona, aunque en privado no escondieron su disgusto e indignación por las palabras del presidente del Parlament, que consideran un “insulto” al poder judicial en un estado democrático.
Antes de la intervención de Torrent, el conflicto en Cataluña se había deslizado también en algún gesto de protesta ante el ministro de Justicia, al que varios de los abogados homenajeados hoy han mostrado el lazo amarillo que llevaban en la solapa, cuando se acercaban a la mesa presidencial a recoger su galardón.
Uno de los letrados distinguidos, Joan Granados, exdiputado de CiU y exdirector general de la Corporación Catalana de Radio y Televisión, dirigió unas palabras de queja a Catalá y, mientras regresaba a su asiento, afirmó: “no hay derecho”.
Por su parte, el exdecano del Colegio de Abogados de Barcelona y abogado del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, Jaume-Alonso Cuevillas, criticó a los juristas que protestaron por los reproches que el presidente del Parlament.
Cuevillas, que estuvo entre el público, publicó un tuit en que tacha de “intolerable falta de respeto institucional” el plante. Cuevillas defendió que “en la casa de los abogados, se debe poder decir todo”, para defender el derecho de Torrent a lanzar esas críticas en presencia del ministro. l











