Rajoy no abdicará de gobernar frente al “celo inquisitorial” de la oposición

Rajoy gesticula durante el pleno extraordinario | paul hanna (reuters)
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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no encuentra justificación para asumir las responsabilidades políticas por el caso “Gurtel” que le demanda el “celo inquisitorial” de la oposición y subrayó ayer que su obligación es seguir gobernando y no va a “abdicar” de ella. Ese es el mensaje que lanzó en su comparecencia ante el pleno extraordinario del Congreso convocado para que explicara detalles de su declaración como testigo en el juicio del caso “Gurtel” y de la presunta financiación ilegal del PP.
Una comparecencia en la que la oposición pretendía que asumiera sus responsabilidades políticas por todo ello y en la que ha respondido instando a que para ello utilicen el instrumento recogido en la Constitución: una moción de censura.
Tras recordar la presentada recientemente por Podemos y que no prosperó, recalcó que su obligación es gobernar y lo seguirá haciendo para cumplir con los españoles y con el Congreso.
“Esta es mi obligación y no voy a abdicar de ella”, insistió antes de exponer que la oposición proclama un concepto de responsabilidad política que no tiene nada que ver con la Constitución “y sí con sus urgencias”.
Rajoy no ve “razón sobrevenida para un pleno como el de hoy después de que haya hablado ya sobre corrupción en 52 ocasiones anteriores en el Congreso y se ha preguntado por los auténticos motivos que parecen animar el “celo inquisitorial” de diputados de la oposición.
La “suma de minorías” asumió que provoca plenos como el de ayer, pero aseguró que no sirve para enmendar la plana al respaldo mayoritario conseguido por él y por el PP entre los españoles.
Además, aseguró que cree que hay asuntos mucho más relevantes para los españoles, como el desafío catalán, la unidad antiterrorista o la recuperación económica, que el tema por el que hoy ha comparecido en el Congreso.

No habla de la trama
No obstante, sin citar expresamente el caso “Gurtel”, Rajoy también enumeró las medidas contra la corrupción aprobadas en los últimos años. La ausencia de referencias a ese caso provocó la crítica de representantes de la oposición como la portavoz socialista, Margarita Robles, o el líder de Podemos, Pablo Iglesias.
Robles pidió a Rajoy que dimita “por dignidad” porque España necesita un presidente “creíble” para afrontar problemas como Cataluña o el terrorismo y ha dicho que le produjeron “sonrojo” sus evasivas como testigo en el juicio del caso “Gurtel”.
A su juicio, es un “presidente bajo sospecha” porque con sus silencios y su falta de explicaciones “ha mostrado connivencia o tolerancia” con la financiación irregular del PP, y le recriminó que en su comparecencia de hoy tampoco ha aclarado “nada”.
Mientras, Pablo Iglesias acusó al presidente de mentir y le advirtió de que no podrá “esconderse” de la corrupción de su partido. Además, le formuló seis preguntas sobre corrupción, relacionadas, por ejemplo, con sus mensajes al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas o el cobro de sobresueldos.
Por su lado, Albert Rivera, líder de Ciudadanos, criticó el “show” vivido, a su juicio, en el Congreso de los Diputados y reiteró que este no era el formato adecuado para una comparecencia de Rajoy, sino que tenía que haber sido en la comisión de investigación sobre la financiación del Partido Popular y que seguirá adelante porque el jefe del Gobierno no tiene “palabra” ni “suficientes escaños” para impedirla. l

Rajoy no abdicará de gobernar frente al “celo inquisitorial” de la oposición