El año registra el mes de mayo más frío y el julio más cálido desde 1984

Un niña disfruta de la nieve en la localidad lucense de O Cebreiro, que hoy presentaba este aspecto tras varias jornadas de intensas lluvias. EFE/eliseo trigo
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La Xunta publicó ayer el avance del informe climatológico de este año, que recoge la climatología que caracterizó a 2013, en el que se puede indicar que fue un año de contrastes, registrando el mayo más frío desde 1984 y el julio más cálido desde 1981.
En relación a las temperaturas, en enero fueron suaves, por el contrario, dos entradas de aire frío, que vinieron acompañadas de nieve en cuotas bajas, hicieron que febrero resultara frío. En el documento, abril sobresale por las temperaturas máximas registradas a finales de mes con valores que superaron los 30 grados en valles del interior.
Los meses de agosto, septiembre y octubre presentaron valores de temperatura más altos de lo esperado y dieron paso a un noviembre frío. Diciembre presentó temperaturas muy bajas en la primera mitad con fuertes heladas en el interior.

Precipitaciones
En el campo de las precipitaciones, el año comenzó con lluvias abundantes, entre las que destacó la ciclogénesis explosiva “Gong”. Tras un febrero seco, marzo se presentó muy lluvioso debido a la presencia de bajas presiones en el Atlántico norte. En abril, concretamente el día 10, se recogieron más de 100 litros en muchas localidades.
De mayo a agosto las precipitaciones fueron escasas, únicamente en julio se registraron lluvias cuantiosas concentradas en dos jornadas. El mes de septiembre, que fue de gran contraste entre el norte, más seco, y el sur de la comunidad, dio paso a un octubre húmedo, en el que la jornada del 21 registró de nuevo  valores por encima de los 100 litros por metro cuadrado.
 En noviembre el tiempo estuvo seco excepto en el norte y este de Lugo y un principio de diciembre con ausencia de lluvias, la segunda mitad se caracterizó por los vientos y las lluvias.
Por otra parte, en mayo hubo un predominio de situaciones anticiclónicas, lo que explica que las lluvias no fueran en general muy cuantiosas, pero los anticiclones no consiguieron en ningún momento del mes acercar aire cálido desde el sur y, por lo tanto, las temperaturas asociadas fueron bastante discretas.
Las lluvias solo consiguieron los valores normales en mayo en el norte, a causa de los vientos. Fue el mayo más frío desde 1984, con una anomalía negativa de dos grados. Respecto a las precipitaciones, resultó un mes seco en la mayor parte de Galicia.
Por otra parte, julio se caracterizó por la presencia de las altas presiones al norte, con el consiguiente arrastre de aire cálido procedente del norte de África. Este anticiclón solamente se movió en la última semana del mes, aunque a mediados del mismo llegó aire frío en altura que dejó un importante episodio de tormentas. Con estos factores, el mes resultó ser el más cálido desde 1989, con una anomalía positiva en las temperaturas medias de 2 grados. En octubre la presencia de bajas presiones y vientos hizo que las condiciones meteorológicas estuvieran caracterizadas por las lluvias, pero también por las temperaturas elevadas, particularmente en el caso de los valores mínimos.
El día 28 el paso de la ciclogénesis  explosiva “Christian”, aunque no muy cerca de Galicia, dejó rachas fuertes y lluvias por momentos intensas pero de menor entidad que las del 21.
El número medio de días de lluvia fue de 16. 

El año registra el mes de mayo más frío y el julio más cálido desde 1984