La campaña llega al ecuador con el temor a un Parlament ingobernable

GRAF279. BARCELONA, 13/12/2017.- El candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Miquel Iceta, durante la conferencia que ha pronunciado dentro del ciclo organizado por el Círculo de Economía con motivo de las elecciones del 21 de d
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La campaña de las elecciones catalanas llegó ayer a su ecuador con dos sensaciones encima de la mesa: no hay nada claro sobre quién será el ganador, y el principal problema podría ser que de las urnas saliera un Parlament difícilmente gobernable.
Las encuestas vaticinan una disputa por la victoria entre ERC y Cs, y algunas apuntan a que JuntsxCat –la lista del presidente cesado, Carles Puigdemont– estaría también en disposición de luchar por la victoria.
Ante este escenario, ERC –con Oriol Junqueras en la cárcel– se ha lanzado con Marta Rovira a reivindicarse como “voto útil” soberanista: su tesis es que, ante un panorama tan ajustado, su lista es la candidatura soberanista mejor posicionada para evitar un triunfo de Inés Arrimadas (Cs) y seguir con el proceso independentista  con negociación, pero sin descartar la vía unilateral.
Con el mismo argumento pero para lograr un objetivo político opuesto, Cs pidió concentrar en su lista el voto de los contrarios a la independencia y avisó de que optar por el PSC y el PP podría ser tirar el voto “a la basura”, dijo Albert Rivera.
Mientras tanto, JuntsxCat –con Puigdemont presente cada día por videoconferencia desde Bruselas– se centra en mensajes contra un “tripartito del 155” de PP, Cs y PSOE, evitando la confrontación con ERC, y desvelando que está dispuesto a correr el riesgo de ser investido presidente aunque luego le detengan.
El candidato del PSC, Miquel Iceta, busca su oportunidad de ser presidente enarbolando la bandera de la reconciliación en todos sus mítines, y se erige como el único capaz de tender puentes desde el catalanismo moderado para subsanar los daños sociales, económicos e institucionales que atribuye al soberanismo.
Con los sondeos en contra, Xavier García Albiol (PP) intenta convencer de que un Govern constitucionalista implica un PP fuerte, reivindicándolo como la mayor garantía contra el independentismo frente a las “tentaciones” de Cs y PSC de pactar con los “comunes”.

Posibles árbitros
Todas las encuestas auguran que difícilmente habrá mayoría absoluta independentista o constitucionalista, y coinciden en situar a los “comunes” (CatECP) como posible árbitro, dejando en sus manos si decantar la balanza por unos u otros. La candidatura de Doménech sabe que puede ser decisiva y ya descartó acuerdos con la lista de Puigdemont, con Cs y con el PP; sí contempla un Ejecutivo de izquierdas con ERC y PSC, pero exige a los primeros abandonar la unilateralidad y a los segundos dejar el apoyo al 155.
Mientras,  la CUP, con una presencia coral, sigue incidiendo en la vía unilateral. l

La campaña llega al ecuador con el temor a un Parlament ingobernable