Garitano ya es historia

El sonrojante 4-0 de Butarque fue determinante para la destitución del técnico deportivista aec
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El contundente 4-0 en Leganés se llevó por delante a Gaizka Garitano y su staff técnico. El Consejo de Administración valoró la situación del equipo en una reunión de urgencia y decidió que la solución pasa, en primer lugar, por la salida del entrenador, el cuarto que despide desde que se hizo cargo del club en 2014 (tres años y un mes). La estabilidad en el banquillo sigue siendo una asignatura pendiente y buscará aprobarla con el sustituto del preparador vasco.

Garitano y el Deportivo separan sus caminos apenas ocho meses después de que empezaran su relación. El técnico ha dirigido al conjunto coruñés en 27 ocasiones, cuatro de Copa del Rey. En Liga, su balance fue de cuatro victorias, siete empates y doce derrotas, con 26 goles a favor y 39 en contra. Deja al equipo con 19 puntos, fuera de las posiciones de descenso, aunque cerca de ellas (con un partido menos que los de abajo). En Copa, el Deportivo de Garitano logró una victoria, dos empates y una derrota. Cayó en octavos de final ante el Alavés.

Garitano cierra su etapa con nueve partidos seguidos sin ganar (dos de Copa y siete jornadas de Liga). En el torneo de la regularidad ha enlazado cuatro derrotas, cada cual peor, las tres primeras ante equipos vascos y la última, frente al Leganés.

Riazor ya había empezado a pedir su salida tras el 0-1 ante el Alavés y la goleada sonrojante de Butarque colmó el vaso.
El técnico vasco se va con el cuarto peor porcentaje de victorias de un entrenador del Deportivo en Primera División. Ganó solo el 17,39 % de los partidos, un registro que empeoran José Luis Oltra (11,76 %), Francisco Graña (14,29 %) y Domingos Paciencia (16,67 %). No obstante, la marca de Garitano es la peor de los que superan los 20 partidos en el banquillo del Deportivo en la máxima categoría.

En su haber reza haber conseguido calmar las aguas que bajaban revueltas en el vestuario del Deportivo con Víctor Sánchez del Amo. Actuó como apagafuegos ayudado también por los numerosos cambios que se produjeron en la plantilla.
Su trabajo y honestidad, además del manejo del plantel, le sirvieron para granjearse la confianza del director deportivo, Richard Barral, y del Consejo de Administración cuando afrontó la primera crisis en noviembre. La salvó con los esperanzadores resultados y juego de diciembre. Pero los problemas empezaron de nuevo en enero tras la salida de Babel. El 4-0 de Leganés le puso la puntilla. Garitano ya es historia en el Depor.

Garitano ya es historia