Un siglo y medio desde la gran crisis del agua en Betanzos

01 abril 2012 / 04 febrero 2014 página 21 / 08 julio 2014 página 19 Betanzos.- Betanzos, Coirós y Paderne amagaron con fusionarse en seis ocasiones desde 1925 El casco urbano de Betanzos concentra la mayor parte de la actividad admin
|

Hace 150 años, la ciudad sufrió una grave crisis de abastecimiento que sólo pudo atajarse con la construcción de varias fuentes en el entorno de O Campo (Irmáns García Naveira). El “boom” demográfico del XIX obligó a los responsables municipales a apurar un informe sobre las necesidades de agua de Betanzos. Los resultados pusieron de manifiesto las exigencias de una población en incremento constante y precipitaron la construcción de un canal desde San Xiao, en la margen izquierda del Mandeo.
La administración local apostó por instalar nuevos surtidores en el centro de la ciudad y llevar agua a todos sus habitantes y, en este sentido, por un manantial próximo al núcleo urbano, a pesar de lso reparos de los técnicos, que advirtieron de que los más cercanos obligarían a salvar grandes desniveles y masa boscosa para llegar a Betanzos.
La elección de la conocida como Fonte da Raíña, en San Xiao, solucionó los problemas de suministro pero aceleró el traslado del mercado ganadero hasta la actual plaza de Alfonso IX. Las obras comenzaron en junio de 1865 bajo la dirección del ingeniero Pedro Villar y se prolongó hasta octubre de 1866. 

Obras
En la construcción del canal, de dos kilómetros de trazado donde se alternan los subterráneos y las superposiciones para salvar las dificultades del terreno, participaron unos treinta operarios, casi todos de Betanzos. Unos 146 años después, la tubería permanece, oculta por los árboles y la maleza y alterada tras una serie de “retoques”, pero son muchos los betanceiros que ignora que un día, en tiempos de Isabel II, el municipio tuvo serios problemas de abastecimiento, por increíble que parezca por el “abrazo imaginario” de Mendo y Mandeo.
El acuerdo comportó sendas actuaciones en la plaza principal y en el nuevo recinto ferial, en las inmediaciones del Campo de Betanzos. La primera dispuso la instalación de una fuente con varios caños y dos tanques –“de que se servirían las personas, sin atropellarse y por orden que lleguen”, recoge el expediente municipal– que el Ayuntamiento de Betanzos encargó a los talleres de fundición  parisinos Ducel e Hijo que realizó una reproducción de la Diana de Louvre. 
La segunda buscó garantizar el servicio de agua potable al mercado de ganado, se instaló en los accesos al recinto y respondió a los cánones de la arquitectura propios de Galicia. Es la Fonte da Feira Nova o de Os Cabalos.

Diferencias
Diana Cazadora, pintada de “Verde Betanzos”, cumplirá 149 años en menos de dos semanas,  forma parte del paisaje urbano de la ciudad y los problemas que surgen en torno a ella no suelen pasar desapercibidos, mientras que la de la feria perdió su uso, ni siquiera echa agua y solo mantiene su ubicación, frente a la actual sede de Correos. Las vacas y los caballos se trasladaron al recinto de Bellavista y, con el cambio, todos se olvidaron de ella y su “hermanamiento” con Diana.
En cualquier caso, los escritos de Francisco Vales Villamarín prueban que se inauguraron juntas, el mismo día, a la misma hora, “iluminándose las casas del Campo, distinguiéndose entre ellas el café del Cantón y la sociedad del Liceo Recreativo de Artesanos, que formó la portada en el atrio de Santo Domingo...”.

Un siglo y medio desde la gran crisis del agua en Betanzos