Coster-Waldau presenta "En Chance Til", pero no habla de "Juego de Tronos"

El actor Nikolaj Coster-Waldau, a su llegada ayer al Festival Internacional de San Sebastián. EFE
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 Nicolaj Coster-Waldau, que se coló en los hogares de medio mundo con "Juego de Tronos", la famosa serie de televisión que rodará su quinta temporada en Andalucía, protagoniza la última cinta de la oscarizada directora Susanne Bier "En Chance Til", un drama en el que el danés se luce como padre atormentado.

"Mi personaje no se vuelve loco, sólo intenta manejar un trauma tremendo", ha explicado a Efe el actor, de 44 años.

El "Matarreyes" de "Juego de Tronos" llegó a San Sebastián enfundado en un vaquero negro y chaqueta de cuero a juego y empleó más de media hora en recorrer los apenas cincuenta metros que separaban su coche del hotel María Cristina, repartiendo besos, firmando autógrafos y haciéndose fotos con sus fan, causando un verdadero revuelo.

"Me encanta España", ha dicho el actor, "he veraneado aquí con mi familia y también he trabajado varias veces".

Entre ellas, en la película "Blackthorn" (2011), de Mateo Gil, y la promoción de la producción argentina "Mamá" (2013), de la que tiene un curioso recuerdo: le invitaron a un foro donde se hablaba sobre la crisis económica y, tras preguntar a unos amigos españoles, le dijeron "que España estaba fatal, pero que había que seguir adelante".

"Me encantó esa filosofía, y no solo la comparto -ha dicho el danés- sino que valoro esa actitud española".

Tras disculpar que no puede desvelar "nada" del rodaje de "Juego de Tronos", el protagonista de "Een Chance Til", que concurre a la competición oficial de San Sebastián, indicó que la primera parada será en Sevilla, una ciudad que está deseando conocer porque nunca ha ido y que está seguro de que le va a gustar.

Sobre el tremendo drama que propone Bier, Coster-Waldau entiende que la percepción del público cambie según tengan hijos o no; él, dice, tiene dos y considera que, aunque cada película es una experiencia diferente, cómo se vea "En Chance Till" depende mucho del espectador.

"Si ves una película de guerra y has sido soldado lo ves de una manera -pone como ejemplo-, pero lo contrario no quiere decir que no puedas disfrutarla, pero es diferente, claro".

Se refiere a la experiencia de convivir con un bebé los primeros meses de su vida, de cómo los padres desarrollan el instinto de soportar los llantos o las veces que hay que levantarse en la noche para calmarlo; su personaje lo hace con tal sensibilidad y aguante que llama la atención.

"Desde luego lo que él hace es muy chocante, pero (...) en Escandinavia no es tan raro que lo haga el hombre. Hay un prejuicio -opina- porque pensamos que un hombre no se puede comprometer tanto con su paternidad", ha dicho a Efe la directora Susanne Bier, una habitual de San Sebastián, donde ya compitió con "Te quiero para siempre" (2002) y "Brothers" (2004).

Para Coster-Waldau, el montaje "es buenísimo, te va dando pistas y le va diciendo al público que no hay que acomodarse demasiado con la película".

Un montaje que cuenta con esporádicos y brevísimos "flashback" que irrumpen sin avisar desde el principio de la película, además de con sus característicos primerísimos planos, que meten al espectador en lo más íntimo de los personajes.

"Es un drama con elementos de thriller -dice Bier- y es esa parte la que pide que haya pistas que vayan tensando al público y a la vez les enseñen a ver cómo al final todo encaja".

"Y los planos detalle son algo que he usado antes y me gustan mucho, te colocan realmente dentro de la mente de la persona, no solo en su cara, es una especie de paisaje del que te apartas y al que de pronto vuelves a entrar", explica la cineasta, ganadora de un Óscar por "En un mundo mejor" (2010).

"No creo que se pueda decir que mi personaje se vuelva loco, experimenta un shock enorme y él intenta manejar ese trastorno como puede", le defiende Coster-Waldau, quien destaca de la película "una de las escenas más pequeñas sobre el papel", un momento en el que su esposa está agotada y él le pregunta si se arrepiente de haber tenido al bebé.

"Ella salta y se pone como loca; el significado de esa escena se ve al final, es como un espejo, una mirada sobre su carácter, su personalidad", apunta el atractivo actor, que reconoce no saber hasta qué punto ha influido su aspecto en su carrera.

"A veces ha sido un inconveniente -dice-, pero con veinte años en la profesión, creo que la calidad de la interpretación debe prevalecer".

Coster-Waldau presenta "En Chance Til", pero no habla de "Juego de Tronos"