Revelan el fin de la lactancia de un humano de Atapuerca

07/12/2015 El Cráneo 6 De La Sima De Los Huesos (Atapuerca, Burgos). Un estudio científico, basado en fósiles de Atapuerca (Burgos), explica cómo se ha producido la evolución de la cara, tras una investigación
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Gracias a una novedosa técnica de rayos láser, un equipo internacional de científicos dirigidos por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) descubrió cambios en la dieta de los humanos de Atapuerca. 
Concretamente, los análisis de muestras dentales de dos homínidos revelaron alteraciones relacionadas con el destete materno en uno de los ancestros humanos del Pleistoceno medio.
Los científicos llevan décadas preguntándose qué comían los humanos que vivieron en la sierra de Atapuerta (Burgos) hace casi medio millón de años. 
Hasta ahora, el método usado para lograr la respuesta era el estudio de la morfología dental de los fósiles pero, ahora, los investigadores probaron una nueva técnica, la ablación láser, que proporciona información que antes pasaba desapercibida.
Irradiando las muestras con rayos láser de alta precisión, los paleontólogos analizaron dos dientes de Homo heildelbergensis de la Sima de los Huesos, y también piezas dentales de ciervos y osos de los yacimientos del Pleistoceno medio –hace unos 430.000 años– de la sierra de Atapuerca.
De los dos dientes humanos –un canino y un incisivo–, el canino reveló sorpresas. 
“Hemos detectado un cambio significativo y brusco en la dieta del individuo. Aunque debemos tomar con cautela la interpretación, esta alteración se produjo en la sección del diente que se forma cuando se produce el destete en los niños, algo que nos parece muy relevante”, recalcó Nuria García, primera autora del estudio, publicado en la revista PloS ONE.
El diente refleja un cambio en la alimentación del niño que se produjo entre los dos y los cuatro años. La explicación más plausible es que se produjo por la crisis del destete. 
Dada la escasez de la muestra, faltarían datos para dar cualquier otra interpretación, aunque los científicos afirman que también pudiera deberse a otras causas.
El otro diente, el incisivo, no mostraba alteraciones en la proporción isotópica del carbono, lo que no descarta que no hubiera cambios en su dieta. 
Según explicaron los autores el estudio, al ser un incisivo central, el crecimiento del diente podría haber finalizado antes de producirse el destete, por lo tanto, desconocen si posteriormente, con el diente ya formado, ocurrió algo que pudo cambiar las pautas alimenticias y que el incisivo no lo refleja.

Revelan el fin de la lactancia de un humano de Atapuerca