La Ciudad Vieja quiere decidir el destino del antiguo Gobierno Militar

El edificio histórico, enclavado en el corazón de la Ciudad Vieja, todavía cuenta con una parte que espera para ser rehabilitada
|

Esta semana, un Xulio Ferreiro enojado con la Xunta por las escasas inversiones que proyecta para la ciudad en 2018, le sugirió al Gobierno autonómico algunas ideas. Por ejemplo, crear un albergue juvenil en antiguo edificio del Gobierno Militar parcialmente recuperado como centro cívico pero que podría ampliar sus usos. El alcalde propuso un albergue juvenil o de peregrinos porque no existen en la ciudad pero el presidente de los vecinos del casco antiguo, Pedro Roque Fernández, se mostró contrariado porque considera que la función de una infraestructura tan importante deben decidirla los vecinos.
“Primero una cosa, luego la otra. Primero un Instituto de Estudios Coruñeses, luego un albergue”, protestó Fernández para el que, en su opinión, no se puede decidir qué se hará con el espacio que resta por rehabilitar del viejo edificio de la calle Veeduría sin una consulta real a los residentes: “Que los vecinos decidan”.
Aunque el portavoz de los vecinos reconoce que un albergue de peregrinos podría estimular el Camino Inglés, lo que sin duda también redundaría en beneficios para la Ciudad Vieja, considera que “no puede ser que estos usos que se le den sean para otras personas que los vecinos”.
 

Devuelto a la ciudadanía
Aunque Fernández no ha especificado cuál es el destino que debería tener este espacio, encuadrado en un lugar privilegiado de la ciudad, él se decanta porque se le de una dirección “sociocultural”. En todo caso, e independientemente de cómo se concrete este enfoque. “La Capitanía es un edificio público y debe ser devuelto a la ciudadanía”, sentenció.
Para el portavoz de los vecinos de la Ciudad Vieja, esta es una ocasión ideal para que el Ayuntamiento ponga en práctica sus principios de gobierno basados en la participación ciudadana. Pero por el momento, el proyecto parece mantenerse en un plano teórico, excepto en la petición que ha hecho Ferreiro de un millón de euros a la Xunta con el que podría hacerse realidad.

La Ciudad Vieja quiere decidir el destino del antiguo Gobierno Militar