Cuba inicia una etapa de incertidumbre con Trump al frente de la Casa Blanca

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Fidel Castro ha muerto y ha dejado tras de sí una Cuba que ha moldeado a su gusto durante casi 60 años. Su figura es el pilar fundamental del Estado cubano en su diseño actual y, como tal, a su desaparición física sigue un periodo de incertidumbre cuyo desenlace todavía nadie alcanza a vislumbrar.
Ayer se celebraron en Galicia varios actos para recordar la figura del revolucionario cubano. Sin ir más lejos, el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, lo calificó como un referente de la revolución cubana, un “personaje histórico” que la historia tendrá que juzgar con “las cosas buenas que hizo y con las cosas no tan buenas que también pudo hacer”, sentenció.
Así, Rueda opinó que el fallecimiento de cualquier persona debe ser lamentado. En esta línea, envió las condolencias del Gobierno gallego a las personas más cercanas a Fidel Castro, quien falleció a los 90 años, así como al pueblo cubano.
Sobre las relaciones de Cuba con Galicia, espera que esta última siga teniendo su posición “privilegiada” como consecuencia de la presencia de gallegos en Cuba y, sobre todo, “ahora que se muestra como un lugar de muchísimas oportunidades”.
Lo cierto es que la isla que abandona el histórico “barbudo”; ni siquiera es ya la que legó a su hermano Raúl en 2008, cuando la enfermedad le obligó a entregar la vara de mando y a observar el devenir de los tiempos desde su finca en un apartado barrio de La Habana.
La reforma económica que el Partido Comunista Cubano (PCC) aprobó en su congreso general de 2011 y ratificó la pasada primavera deja entrever los signos del cambio en la incipiente iniciativa privada que ha llenado de casas particulares de cada rincón de la geografía cubana.
Lejos queda la dura fase que siguió al desmoronamiento de la Unión Soviética, y que se cobró un tercio de la masa corporal de los cubanos en hambre y trabajo.
Ahora, la embrionaria clase media puede permitirse unas vacaciones familiares en los resort; más destacados de Varadero.
El dinero ha empezado a entrar en la perla del Caribe, de manos de inversores extranjeros, ya no solo desde Venezuela, el mayor benefactor del Gobierno cubano y los turistas, que en los últimos años se han multiplicado con la expectativa de recibir hasta cuatro millones en 2017.
Pero este panorama alentador es solo eso, una promesa de lo que puede llegar a ser y no eclosiona. De lo anunciado en el cónclave del PCC hace cinco años solo se ha cumplido el 21%, una lenta progresión que encima se ha frenado por el desplome del precio del crudo, lo que, según reconoció Raúl Castro, obligará al país a “apretarse el cinturón”; por la falta de “petrodólares” venezolanos.

ESCENARIO INTERNACIONAL
La reconstrucción de las relaciones con EEUU generó grandes expectativas en momentos de crisis pero, si bien notables, los avances fueron mínimos por la negativa del Congreso, dominada por los republicanos, de a acompañar a Barack Obama hacia el fin del bloqueo.
Tras los devastadores comentarios sobre el legado de Fidel Castro formulados el viernes por Donald Trump, la administración se prepara para revertir años de diplomacia estadounidense para normalizar las relaciones con Cuba, comenzando desde la ciudad de Miami, que fue escenario de celebraciones de exiliados tras conocer la muerte del líder revolucionario.
A la cabeza de esta iniciativa se encuentra la representante republicana Ileana Ros-Lethinen, que salvó diferencias irreconciliables con Donald Trump – de hecho, declaró su apoyo a Jeb Bush durante las primarias republicanas – para asegurar el viernes en rueda de prensa que el presidente electo “tenía toda la razón a la hora de decir que todas las aperturas que el presidente Obama concedió al régimen de Castro no han hecho más que beneficiar únicamente al propio régimen”.
“Espero que esta nueva administración aproveche este momento como una oportunidad para reafirmar su compromiso con el pueblo cubano y presionar al régimen de Castro a través de la eliminación de las decisiones ejecutivas sobre Cuba adoptadas por la administración Obama”, hizo saber en declaraciones recogidas por el “Miami Herald”.
Ayer, Trump habló durante unos minutos del tema con el alcalde de Miami-Dade, Carlos Gimenez, republicano distinguido por votar por la candidata demócrata, Hillary Clinton.

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