La Cocina Económica comienza su reparto en los barrios con más raciones de comida que usuarios

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O Birloque y O Castrillón son desde ayer delegaciones oficiales de la Cocina Económica. La entidad benéfica empezó con el reparto de comida en ambos barrios con la satisfacción de los usuarios pero con el traslado de más raciones de las que finalmente fueron necesarias. El tesorero de la organización y principal responsable de la iniciativa, Emilio Suárez, justificó la situación por la falta de información sobre la deslocalización del servicio, dado que muchos comensales de esos entornos acudieron como siempre a la sede central del Orzán.  
A las 10.30 horas de ayer, justo media hora antes de que se hiciese realidad uno de los nuevos logros de la Cocina Económica, junto al local de la Asociación de Veciños O Castrillón-Urbanización Soto “Iar” –que cede durante una hora diaria la instalación para proceder a la distribución de la comida– ya se había formado una cola de personas que iban a recoger sus raciones. Algo parecido ocurrió en el local de O Birloque, ubicado en la Avenida de Glasgow.

pequeños contratiempos
Sin embargo, la ausencia de algunos comensales a su cita con la Cocina el domingo o el despiste del primer día provocó que el personal de la entidad y los voluntarios de este proyecto desplazasen hasta los barrios una comida que no se llegó a agotar. “Faltan unas 40 o 50 familias a las que repartir”, reconoció el propio tesorero de la institución,  Emilio Suárez, que tuvo que arremangarse para servir los alimentos en O Castrillón ante un problema de intendencia.
La jornada discurrió de manera similar en O Birloque salvo por un pequeño contratiempo con la alarma que retrasó el reparto 15 minutos, y así en la sede central de la Cocina tuvieron que dar servicio a más personas de las que se esperaban. De hecho, el tesorero recibió una llamada desde allí para preguntarle si sobraba comida porque, al trasladar tanta cantidad, en la central se habían quedado cortos.
“Trajimos más cantidad de comida pero esto está arrancando y prefiero traer en exceso que quedarme escaso”, comentó, tras indicar que es “una apuesta de futuro” y que también brindarán su ayuda a esas nuevas personas que la están solicitando.
El propio Suárez subrayó que estos días “habrá trasiego de tarjetas” dónde se indica la nueva dirección a la que debe acudir cada habitual. No obstante, confía en que esta misma semana se haya regularizado todo y cada cual acuda a su centro.  “En tres o cuatro días se asentará el servicio”, aseguró, si bien cree que la temporalidad incrementará las atenciones.
Con esto se refiere a que a partir de mediados de mes suelen tener más demanda, al igual que ocurre en el invierno. Por el momento, las personas que inauguraron las subsedes se mostraban satisfechas por el cambio. Aunque hubo quien se quejó de algunos menús, una mujer corrigió la crítica recordando que “gracias a que nos dan de comer...”.
“Estamos bien aquí, allí éramos muchos y los vecinos protestaban y, además, apenas nos revolvíamos”, aclaró un joven, que ve con muy buenos ojos no tener que desplazarse al centro. “Así ahorramos”, dejo otra persona.

La Cocina Económica comienza su reparto en los barrios con más raciones de comida que usuarios