Movilidad rechaza abrir la Marina al tráfico en general en momentos puntuales

Solo el transporte público y unos pocos vecinos pueden transitar a todas horas por la avenida de Montoto | pedro puig
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El corte del túnel de O Parrote del mes pasado sirvió para poner de manifiesto las débiles conexiones que unen la Ciudad Vieja con el resto del entramado urbano. Este hecho, junto con la inminente peatonalización del barrio, puso sobre la mesa una ya recurrente petición de los vecinos: la de eliminar la restricción al tráfico de La Marina para que se pueda desviar el tráfico en momentos puntuales, y evitar así los atascos por obras o accidentes, como cuando se atascan vehículos de gran porte. Sin embargo, el concejal de Movilidad Sostenible, Daniel Díaz Grandío, rechazó adoptar esa medida: “Sería romper e rachar ese espazo, que perdería o sentido”.
Los vecinos de la Ciudad Vieja pretendían que se abriera La Marina al paso de todos los vehículos de residentes, pero solo a primera hora de la mañana. El objetivo para los conductores es aliviar los atascos que sufren todos los días para ir a trabajar y, a la par, reducir la afección de la alta densidad de tráfico que se registra entre las 06.00 y las 09.00 horas en los túneles de María Pita y O Parrote.

A esta problemática hay que añadir la del transporte de mercancías, dado que la Asociación de Hosteleros de La Marina ha demandado en numerosas ocasiones que se amplíe el tiempo que el Ayuntamiento concede para las tareas de carga y descarga en los locales. Incluso se pidió que se permita una circulación normal por semana en temporada baja dado que los trabajadores de reparto se enfrentan a multas.

“Perder cidade”
Pero para Grandío, la gran explanada en la que se ha convertido La Marina tras el proyecto impulsado por el Gobierno de Carlos Negreira ha supuesto una ganancia para el peatón, y ha creado un espacio para la ciudadanía donde antes no había nada más que una zona de tránsito sin posibilidades de disfrute. Acceder a las demandas de los vecinos sería, pues “perder cidade”.
Los vecinos recibieron la notifica con desagrado, sobre todo porque muchos habían tenido que soportan largos embotellamientos durante el corte del túnel de O Parrote y consideraban La Marina como una solución fácil y que no tendría coste. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el Gobierno local ha invertido muchos esfuerzos para conseguir implantar en los conductores la idea de que deben desviarse antes de llegar a la avenida de Montoto, el tramo de la Marina que actualmente es de acceso restringido. Y todavía está lejos de lograrlo, como prueba el elevado número de infractores que ha detectado el escáner que controla que solo accedan el transporte público y los vecinos con permiso.

Las multas que se expenden por circular por el tramo restringido de la avenida de La Marina son polémicas no solo por el abrumador número que se han impuesto en menos de un año (más de 26.000, lo que ha duplicado el número de sanciones impuestas por el 092), sino también porque se expiden haciendo referencia a un artículo de la ley erróneo, que las invalida. Así lo considera Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que ha recurrido varias de estas sanciones impuestas a sus asociados. Ahora que toda la circulación en torno a la Ciudad Vieja se ha modificado, quizá las infracciones aumenten.

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