La lucha contra el fraude fiscal destapa 230 millones en Galicia

Elena Muñoz, durante una comparecencia en el Parlamento
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  Las medidas de refuerzo del control tributario y de lucha contra el fraude a través de la inspección y la gestión tributarias de la Xunta permitieron aflorar 230 millones de euros en 2011.

Así lo destacó ayer el director xeral de Tributos, Carlos Rodríguez –que responde ante la conselleira de Facenda, Elena Muñoz–, quien explicó que las actuaciones de inspección tributaria realizadas el año pasado alcanzaron un importe de 30 millones de euros, el triple que en el año 2008; mientras que las de gestión tributaria aportaron 200 millones, según informó la Xunta en un comunicado.

En este sentido, Carlos Rodríguez subrayó que una mejor gestión impositiva por parte del Ejecutivo trae consigo una mayor recaudación sin necesidad de subir los impuestos o crear nuevas figuras impositivas.

Destacó que las prioridades de la política económica del Gobierno autonómico deben seguir siendo el empleo, la reducción del gasto público y el establecimiento de un sistema fiscal estable, neutral y eficiente, que permita rebajas selectivas de impuestos para contribuir a dinamizar la economía.

Además, consideró que deben adoptarse más medidas para incrementar a lucha contra la economía sumergida y el fraude fiscal, que redunden en una mayor recaudación tributaria sin aumentar la presión fiscal.

En este sentido, en los próximos meses se pondrá en funcionamiento la Axencia Tributaria de Galicia que potenciará la eficiencia en la aplicación de los tributos y en la lucha contra el fraude y la evasión fiscal y mejorará los mecanismos de información al contribuyente, explicó en una nota.

Entre las finalidades de la nueva agencia gallega figura una mayor especialización del personal encargado de la gestión e inspección en materia tributaria, así como la mejora de los servicios prestados al ciudadano a través de las tecnologías de la información y de la comunicación, con el consiguiente ahorro en tiempos y costes.

La lucha contra el fraude fiscal destapa 230 millones en Galicia