La importancia (o no) de ser la lista más votada en las elecciones municipales

19 mayo 2015 página 17 Sada.- Fotografía del candidato del PP en Sada, Ernesto Anido
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¿Por qué ahora sí? O, por el contrario, ¿por qué ahora no? Estas son probablemente dos de las preguntas que más se estén formulando los sadenses tras comprobar el resultado electoral de hace una semana y escuchar los análisis y las intenciones de los distintos partidos de cara a la sesión de investidura del nuevo alcalde que se celebrará el 13 de junio.
El motivo por el que se plantean estas cuestiones los vecinos tienen mucho que ver, o más bien tienen todo que ver, con las promesas de unos y otros para dejar vía libre a la lista más votada en las urnas para gobernar el municipio.
Por esta sencilla ecuación (la lista más votada=PP), deberían ser los populares, encabezados por el actual alcalde, Ernesto Anido, quienes llevaran las riendas –con los necesarios apoyos puntuales en determinadas cuestiones al no gozar de una mayoría absoluta– del Ayuntamiento de Sada.
Parece simple por tanto que, si todos, o al menos gran parte de las fuerzas que integrarán la nueva corporación, se han pronunciado al respecto y estaban de acuerdo, a escasos días de los comicios, en permitir que el más votado gobernase, no debería haber problemas para que la reelección de Anido como regidor fuera una realidad en algo menos de dos semanas. Pero los problemas los habrá y tienen nombres y apellidos.
Apenas con una semana de diferencia, el famoso ‘donde dije digo, digo Diego’ lo han entonado tanto desde el PDSP como desde el BNG, cuarta y quinta fuerza más votada respectivamente el pasado día 24 y que han obtenido dos concejales cada uno.
Sus candidatos a la Alcaldía, Ramón Rodríguez Ares y Liss Becerra, respondieron en la entrevista concedida a este medio que no tendrían inconveniente en apoyar que gobernara aquel que obtuviese más votos el 24-M. “Lo de la lista más votada me parece bien”, decía el primero; “Por suposto”, respondía el segundo. Eso sí, ambos aseguraban a continuación que confiaban en ser ellos los que se alzasen con este honor.
Acostumbrados como estaban en los últimos doce años a ser los grupos más representados en la corporación sadense –los nacionalistas fueron los más votados en 2007 y  2011; Sada Popular en 2003–, han visto cómo la situación ha dado un vuelco de manera radical, ya que han quedado relegados –que no es poco– a ser llave de gobierno.
Es decir, de ellos depende, además del voto de los dos ediles del PSOE, que gobierne el PP o la segunda fuerza, una Sadamaioría liderada por Benito Portela que ve cómo hay movimientos a su alrededor en forma de apoyos sin haber llamado todavía a nadie.
Porque tanto el PDSP como el BNG ya han anunciado lo que harán el 13-J. Estos, en asamblea, y publicado en sus redes sociales, alegando que Portela “non é un corrupto” y que por eso contará con sus dos votos. La formación de Rodríguez Ares, tanto en palabras suyas como de su número dos, Emilio Gómez –quien más explícito no pudo ser–, en distintas declaraciones a los medios de comunicación.

La ecuación se rompe
De este modo la ecuación, la que parecía tan sencilla, se rompe. Y lo hace para desgracia de Anido, que ve que su salto de cuatro a siete concejales se puede quedar sin el premio de un nuevo mandato al frente del Consistorio.
El PP, defensor a ultranza de que gobierne la lista más votada, lo hace precisamente por situaciones como esta. Pero no es el líder de los populares sadenses el más indicado para ondear esa bandera.
Anido ha sido alcalde durante un año y medio en una situación que difícilmente se ha podido dar en otro municipio y no es otra que la de presidir una corporación siendo la tercera fuerza y en la que los dos partidos más votados, y con más concejales que él, estuvieran en la oposición. Entonces ese discurso de la lista más respaldada en las urnas no le convenía. Ahora sí.
Sea como fuere, al final, esto es democracia. Y gobernar siendo el primero, el segundo o el tercero, si las cuentas salen en la investidura, será perfectamente válido. Y lícito. Así lo deben ver unos y otros.

La importancia (o no) de ser la lista más votada en las elecciones municipales