
Poco antes de las tres de la tarde, los bomberos tuvieron que acudir a la calle de Montserrat, en Eirís, para extinguir un fuego que se había declarado en un coche. El vehículo, un BMW, había comenzado a arder en cuanto su dueña lo puso en marcha. La mujer escapó del habitáculo nada más ver como las llamas empezaban a surgir del capó y avisó a los bomberos. Estos, a pesar de la urgencia con la que acudieron y los 1.500 litros de agua que emplearon, no pudieron evitar la destrucción total del turismo.






















