La situación sanitaria ensombrece la celebración de la Virgen del Rosario

Los coruñeses soportaron las colas para poder acceder a Santo Domingo cumpliendo las medidas de seguridad por el Covid-19 | Quintana
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Con mascarilla y distancia de seguridad, la ciudad honró a la Virgen del Rosario. Unas variaciones no imputables a la organización, sino al Covid-19. En cuanto a la comitiva municipal, no hubo cambios respecto a 2019 y, por segundo año, la alcaldesa, Inés Rey volvió a estar en Santo Domingo. 

En el exterior, decenas de ciudadanos soportaron la cola para acceder al templo atendiendo las normas establecidas, lo que no mermó su ansia por visitar en su día a la patrona de A Coruña. Eso sí, los que no pudieron acceder al interior por completarse el aforo, expresaron su rechazo a unas medidas que les impidieron venerar la imagen mariana, que tampoco salió en procesión por las restricciones del Covid-19.
En María Pita, la alfombra floral dio color a un miércoles con más nubes que claros, y por las calles la música tradicional animó una celebración que se remonta a  1589, cuando los coruñeses invocaron auxilio la Virgen del Rosario ante el asedio por parte de las tropas inglesas, que comandaba el corsario Francis Drake.

La situación sanitaria ensombrece la celebración de la Virgen del Rosario