Aumenta la presión en los hospitales mientras Andalucía cierra la actividad no esencial en la región

La fachada de la Generalitat tras el lanzamiento de globos rellenos con pintura roja como protesta a las restricciones | efe
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Bajan los contagios por el Covid-19 pero aumenta la presión hospitalaria, especialmente en cuidados intensivos, lo que llevó a las autonomías a extremar restricciones, como Andalucía que ayer adelantó el toque de queda a las 22.00 horas y limitó la actividad no esencial hasta las seis de la tarde excepto en Granada, donde decretó el cierre total. 

Cataluña notificó en las últimas 24 horas menos contagios pero aumentó el número de hospitalizados y los ingresos en las UCI, mientras que en Euskadi se reducía ligeramente la tasa de positividad al tiempo que crecían las cifras en cuidados intensivos.

Este escenario se repitió en Castilla y León, con las UCI al 69% de ocupación, o Extremadura, donde los datos de fallecidos y positivos dieron un leve respiro pero no así el número de ingresos que rozan los 400, de ellos 52 en cuidados intensivos.

En Baleares, lo que aumentaron son los ingresos en planta hospitalaria, que ascienden ya a 218, diez más que el sábado.

En un fin de semana marcado por el cierre completo de la hostelería en el País Vasco, Murcia y 60 municipios gallegos que se unieron así a Cataluña, Asturias, Navarra, Castilla y León, Melilla y algunas localidades riojanas, los registros de contagio experimentaron altibajos mientras la incidencia acumulada sigue al alza. 

Por ello, ayer el Gobierno andaluz se acordó extender el toque de queda de 22.00 horas a siete de la mañana y limitar toda actividad no esencial hasta las seis de la tarde, salvo Granada, donde se decretó su cierre.

Para “amortiguar el golpe” de las restricciones, la Junta anunció un plan de rescate para la hostelería y el comercio, con ayudas a los sectores damnificados.

Las nuevas medidas incluyen mantener el cierre perimetral en toda la comunidad andaluza hasta el 23 de noviembre y, desde la medianoche del próximo martes, cerrar todos los municipios.

Asimismo, fueron varias las autonomías que ayer decidieron prorrogar parte de sus medidas, como es el caso de Castilla y León, que decidió prorrogar el confinamiento perimetral de la comunidad “ante el avance del coronavirus” hasta el próximo día 23, incluido, con lo que se mantendrá la limitación de entradas y salidas de la comunidad.

Asimismo, el Gobierno de Murcia prorroga las próximas dos semanas el estado de alarma por coronavirus para mantener como hasta ahora la prohibición de circular de 23.00 a 6.00 horas, el cierre perimetral regional y de sus 45 municipios y la limitación de reuniones sociales a seis personas en actividades no regladas.

Por su parte, Melilla prorrogó 15 días más sus medidas, entre las que destacan el cierre de la hostelería, y extiende dicha orden a los locales donde se desarrollen actividades de juego y apuestas, y los museos y salas de exposiciones. 

Ante la situación sanitaria, también Ceuta tomó ayer más medidas. En este sentido, su presidente, Juan Vivas, prohibirá desde la medianoche de hoy los viajes entre la ciudad y la Península Ibérica hasta el 23 de noviembre de forma continuada y adelantará la entrada en vigor del toque de queda a las 22.00 horas.  

No obstante, su consejero de Sanidad, Javier Guerrero, descartó la imposición de restricciones adicionales al sector hostelero porque, según subrayó, en ese ámbito solo se genera “el 0,38% de los contagios” de Covid-19. 

Asimismo, un total de 60 rastreadores del Ejército de Tierra comenzarán hoy a colaborar con la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria, de forma que se redoblan los efectivos.

Lanzan pintura contra la Generalitat mientras jóvenes se enfrentan a la Policía en Pamplona
Las protestas no merman en toda España ante las restricciones impuestas para contener la pandemia, como es el caso de Cataluña, donde cuatro personas fueron denunciadas por los Mossos como presuntas autoras del lanzamiento de globos rellenos con pintura roja contra la fachada de la Generalitat, que quedó bastante afectada por esta acción de protesta por el cierre de bares y restaurantes por la crisis sanitaria del Covid-19.

Fuentes de los Mossos informaron de que sobre las once y media de la mañana de ayer, una decena de personas se concentraron en la plaza de Sant Jaume, exhibieron una pancarta a favor del sector de la restauración y lanzaron consignas en contra de las medidas. Durante la acción, varios de los manifestantes lanzaron los globos rellenos de pintura contra la fachada, que quedó parcialmente tintada de rojo.
Por otro lado, alrededor de cincuenta jóvenes encapuchados provocaron este sábado por la noche varios disturbios en el barrio pamplonés de la Rochapea al cruzar varios contenedores en la carretera y lanzar diversos objetos a la policía, que realizó cargas para dispersar a estas personas.

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