La última subasta de la semana en la lonja sufre los efectos del amarre de la flota

los pabellones de el muro presentaban ayer una imagen poco usual y desoladora patricia g. fraga
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La lonja coruñesa vivió ayer un sábado inusual. Las subastas de pescado, que suelen ser especialmente movidas en este día de la semana, quedaron empañadas por la huelga indefinida del arrastre, la volanta y el palangre. Según fuentes de El Muro tan solo llegaron a descargar mercancía “unos ocho o nueve barcos” que, sin embargo, permitieron abastecer bastante bien los mercados. El mayor temor de los placeros es lo que ocurra a partir de la semana próxima, cuando sí podrían resentirse sus ventas.

El pescado quedó ayer reducido a su mínima expresión en la madrugada de la lonja debido a “que no hubo ninguna actividad en la pesca de litoral”. “Hubo muy poquita cosa a la venta”, reconoció Fernando Muíños, uno de los representantes de El Muro, que ayer se ocupó de controlar que nada fallara en las escasas subastas que se celebraron. Según sus cálculos, tan solo abrieron algo de juego los “ocho o nueve barcos” que salieron a pescar. Todos ellos de bajura y artes menores. “No tuvimos ni pincho ni volanta”, comentó Muíños, puesto que estos junto con el arrastre están amarrados.

Además, el cerco, que de momento ha rechazado sumarse a las reivindicaciones del resto de embarcaciones, tampoco desembarcó producto puesto que “no pesca en fin de semana”. Aún sin datos concretos del número de kilos que pudieron encontrar los compradores, en El Muro reiteraron que fue muy poca cantidad y que más allá de productos de bajura se pudieron encontrar cosas de “importación, depuradoras y cetáreas, que hay siempre”.

En previsión de que la jornada fuese descafeinada por las instalaciones solo se acercaron placeras – “un 80%” de los compradores– y algún exportador puntual. Si el paro continúa de forma indefinida, tal y como de momento está previsto, en la lonja temen que la situación vaya a peor la próxima semana porque “está prácticamente todo paralizado”.

 

mucho no, pero suficiente

El mismo miedo tienen en las pescaderías de los mercados municipales, donde ayer aún movieron bastante mercancía. “No hubo grandes cantidades pero sí más pescado que otros sábados en los que hay temporal”, comentaron en San Agustín. Algo que corroboraron tanto en Elviña como en la propia Plaza de Lugo, una referencia para la adquisición de este tipo de alimentos perecederos. También ayudó que muchos negocios se hubieses abastecido con más cantidad el viernes para evitar problemas el sábado.

Mientras en la plaza de abastos ubicada junto al ayuntamiento la venta estuvo más parada, en Eusebio da Guarda notaron una gran afluencia de compradores tras el paso de las dos manifestaciones de ayer. En los mercados descartaron, no obstante, que la mayor o menor clientela se debiese únicamente a la previsión de que no habría pescado.

“A partir de la semana que viene no creemos que haya desabastecimiento total pero sí habrá menos cantidad y se encarecerá la mercancía”, explicó la presidenta de los placeros de San Agustín, Ángela Barrán. Todo dependerá de si los armadores consiguen alguna de sus reivindicaciones antes del miércoles, fecha hasta la cual tienen previsto estar parados a expensas de que la Consellería do Mar se reúna con sus representantes.

En todo caso, en la lonja también corre el rumor de que el paro pueda alargarse, al menos, durante toda la semana o incluso un poco más.

 

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