Un tramo de Linares Rivas sigue con señalización provisional cinco meses después de las obras

Las líneas de identificación de los carriles continúan de color amarillo, el empleado en períodos de obras | pedro puig
|

A día de hoy, un tramo de la avenida de Linares Rivas continúa con señalización provisional más de cinco meses después de que finalizase unas obras de adecuación para mejorar el pavimento. Esta vía fue objeto de trabajos de mejora durante el pasado otoño, a través de los cuales se llevaron acabo tareas de reasfaltado y de repintado de los carriles y de las señales horizontales.

El motivo de esta obra fue el de mejorar las condiciones de una avenida castigada por el tráfico y en previsión de la implantación del plan de accesibilidad del transporte metropolitano, que implica el tránsito de numerosos autobuses procedentes de la comarca que tienen su punto de inicio y final de trayecto en Entrejardines. Así, el carril derecho recibió un refuerzo ya que es el que utilizan los autobuses y por tanto el que más sufre el tráfico pesado.

El tramo que todavía mantiene señalización de color amarillo, que es la utilizada habitualmente para indicar que la vía se encuentra en obras, es el que está en sentido entrada y desde la altura de Marcial del Adalid hasta el desvío que hay para dirgirse a Menéndez y Pelayo.

El pasado 6 de noviembre se implantó la primera fase del plan de accesibilidad del transporte metropolitano, pero la pintura amarilla que se emplea durante los trabajos sigue todavía presente. Mientras, en los otros tramos de esta avenida en los que se llevaron a cabo trabajos similares lucen las nuevas líneas y señales sobre el pavimento.

Modificaciones en la zona
Entre las novedades que se incluyeron con estos trabajos fue la ampliación de la plataforma de la parada de autobuses frente a la plaza de Ourense para facilitar la subida y bajada de los viajeros del transporte metropolitano y del urbano. Además, también se mejoró el espacio en el que paran los autocares para completar estas acciones.

Otra modificación que se llevó a cabo en esta zona de la avenida fue la ampliación del número de carriles de cuatro a cinco. Según explicaron fuentes municipales en su momento, el motivo por el que se planteó esta variación “responde a que a obra está coordinada co proxecto do carril bici metropolitano”.

Actualmente existe un carril, el de la izquierda, en el que solo estará permitido el giro hacia la calle de Picavia. Mientras, otros dos se reservan para continuar recto hacia Sánchez Bregua y los Cantones. El tercer carril situado más a la derecha contará con dos posibilidades, continuar recto o girar hacia la derecha para entrar a la avenida do Porto. El quinto carril se mantiene como hasta ahora para entrar en esta última vía y finalmente está el carril derecho, reservado para los autobuses y que termina a la altura de la parada.

Los problemas con respecto al mantenimiento de la señalización horizontal se han convertido en una constante desde el inicio del actual mandato, hace casi tres años.

Una de las circunstancias que provocó que se diese esta situación fue el retraso en la adjudicación de este contrato, algo que no llegó a producirse hasta el pasado mes de octubre. El Gobierno local reconoció que existía este problema y recientemente anunció un plan de adecuación de pasos de cebra hasta el final del mandato para poder solucionarlo, plan que en los últimos meses había recibido un empujón debido al nuevo contrato.

Un tramo de Linares Rivas sigue con señalización provisional cinco meses después de las obras