La Xunta obliga a realizar cambios en el PGOM antes de su aprobación

Sacristán afirma que el informe de Medio Ambiente es favorable al PGOM | aec
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La Xunta, a través de la Consellería de Medio Ambiente, obliga al Ayuntamiento de Culleredo a realizar cambios en el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) antes de que sea llevado a pleno para poder ser aprobado de manera inicial.
El Gobierno local, que preside Julio Sacristán, celebró ayer una reunión de la Comisión Especial del PGOM, órgano previsto para abordar el desarrollo del planeamiento con la participación de los grupos de la corporación.
El equipo redactor expuso a los representantes políticos el trabajo desarrollado en los últimos meses y el informe ambiental que acaba de remitir la Xunta, además de resolver las cuestiones formuladas.
Equipo redactor
Según fuentes municipales, el Ayuntamiento recibió a principios de este año el documento de parte del equipo redactor, una vez estudiadas las alegaciones y obtenidos los informes sectoriales.
Y el día 21 de marzo se remitió el documento al Gobierno autonómico que contestó con el informe mencionado anteriormente.
Un informe que, aunque favorable, requiere adaptaciones, que serán efectuadas por el equipo redactor y que después serán analizadas, de nuevo, por la comisión de seguimiento.
“Este será el último paso necesario para llevar el PGOM a pleno de cara a su aprobación provisional. Tras dicha aprobación solo restará remitirlo a la Xunta, que es la administración que debe de resolver la aprobación definitiva”, apunta el Gobierno local.
Ruido de la autopista AP-9
El Ayuntamiento indica que los principales cambios que demanda la Consellería de Medio Ambiente se refieren al suelo urbanizable residencial.
Así, se deben revisar los sectores de O Muiño y Carballeira, por la afección de ruido que provoca la autopista AP-9; en Almeiras se debe de evitar impacto paisajístico en las bolsas de suelo urbanizable, al igual que en el monte Alfeirán, con afecciones en materia de paisaje y riesgo de erosión, así como complicaciones de movilidad de la zona.
También se deberá redelimitar el sector de Coto Grande sur por su fuerte pendiente; en Laxe se evitará el suelo urbanizable en la periferia del núcleo rural; en el sector de Zapateira-Rego de Castro se deberá incluir un estudio paisajístico, y se revisará la tipología de edificación en el sector de Cova y en los sectores de Trabe-Vilaboa y Trabe-Pan Vieiro.
Además, se tendrá que justificar la reserva de suelo para la dotación deportiva de la zona de Orro, colindante con la CP-0510. En cuanto a suelos urbanos no consolidados, se eliminará la edificación en una zona de Fonteculler para favorecer la conectividad visual con la costa.

La Xunta obliga a realizar cambios en el PGOM antes de su aprobación