Los vigilantes de A Grela denuncian habituales incidentes con toxicómanos

Uno de los puntos cercanos al polígono donde los toxicómanos consumen javier alborés
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El cuerpo de un hombre fue encontrado hace apenas tres días en las instalaciones del centro Comcor, en el polígono de A Grela, por trabajadores de la empresa. Según todas las evidencias, la víctima era un toxicómano que había muerto de sobredosis. No se trata de un hecho aislado: cada semana los vigilantes de los recintos de las empresas de la zona tienen que expulsar a algún toxicómano que busca un lugar tranquilo donde poder consumir: “Es muy normal”, señala Iván Blanco, del sindicato FSP-USO.
La muerte de esta semana es un caso muy excepcional, pero los guaridas de seguridad están acostumbrados a espantar a drogodependientes que tratan de robar equipo de los recintos de las empresas. “Sobre todo buscan chatarra”, comenta Blanco. Los incidentes terminan a veces con la detención del sospechoso, sobre todo si este ha conseguido colarse dentro del recinto, pero lo normal es que sean descubiertos mucho antes.
El origen de este fenómeno hay que buscarlo en la ubicación de A Grela. Hay que tener en cuenta que el polígono se halla en una de las zonas con más presencia de tráfico de drogas en la ciudad: justo en el espacio ubicado entre A Grela y el complejo petroquímico de Repsol se encuentran las ruinosas viviendas de San José, un notorio punto de narcotráfico. Y es precisamente allí, en los alrededores, donde más actividad de toxicómanos se registra, aunque los clientes de los camellos se mueven a diario por toda la zona.

Centro de tratamiento
Además, en el polígono de A Grela también se halla el centro de la Asociación Ciudadana de Lucha contra la Droga (Aclad) a donde acuden muchos drogodependientes para recibir tratamiento. Sin embargo, eso no significa que no sigan consumiendo. “Hay gente que va a allí tomar la metadona pero también va a las viviendas de San José”, aseguran las mismas fuentes.
No es que sea ese el único punto de narcotráfico cercano al polígono. Al otro lado de san José, en Cances, se levanta otra casa que los vecinos aseguran que es también un punto de venta de droga. La casa, señalan, la controla el mismo clan gitano que está ubicado en San José, y que ya estaba en el negocio en tiempos del ya extinto poblado de Penamoa.
Sin embargo, la mayor parte de los incidentes del polígono se dan con los que se dirigen a las viviendas de San José, básicamente porque tienen que atravesar toda la avenida de Finisterre para dirigirse a su punto de venta de drogas. Algunos lo hacen en coche, pero otros caminan, y no pueden esperar a llegar a su casa para satisfacer su hábito, así que buscan cualquier rincón.
De hecho, en los últimos tiempos se han localizado galpones donde residen toxicómanos, que deciden estar así más cerca de su fuente de suministro, y que los vecinos de la zona conocen bien. Levantados en los descampados del extrarradio, a la sombra de los grandes edificios que acogen las empresas, u ocultos de las miradas. n

Los vigilantes de A Grela denuncian habituales incidentes con toxicómanos