El papa arremete en México contra los políticos “que buscan el privilegio”

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El papa afirmó durante su primer discurso ante el presidente de México, Enrique Peña Nieto, donde permanecerá hasta el próximo jueves, que la búsqueda de privilegios por parte de los políticos se traduce en “corrupción” y “narcotráfico”.
Francisco, que se ha convertido en el primer pontífice en ser recibido en el Palacio Nacional, sede del Gobierno de México, criticó con fuerza las actitudes políticas que no buscan el servicio al subrayar que cada vez que se busca “el camino del privilegio o benéficos de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo”.
Así, ante representantes de varios sectores de la sociedad mexicana, el Pontífice hizo un llamamiento a los líderes políticos para que a través del diálogo y del compromiso sean “dignos actores de su destino”.
Por otro lado, el papa subrayó que la mayor riqueza de un país son sus jóvenes, de los que además afirmó que son la “clave” para buscar un futuro transformador. “Un pueblo con juventud es un pueblo capaz de renovarse, transformase, y nos lleva a reflexionar sobre a dónde desean llevarnos, un futuro transformador”, aseveró Francisco.
“A los dirigentes de la vida social, cultural y política les corresponde de modo especial trabajar para ofrecer a todos los ciudadanos la oportunidad de ser dignos actores de su propio destino, en su familia y en todos los círculos en los que se desarrolla la sociabilidad humana, ayudándoles a un acceso efectivo a los bienes materiales y espirituales indispensable: vivienda adecuada, trabajo digno, alimento, justicia real, seguridad efectiva, un ambiente sano y de paz”, afirmó.
Subrayó que esto “no es solo un asunto de leyes que requieran actualizaciones y mejoras –siempre necesarias–, sino de su urgente información de la responsabilidad personal de cada uno, con pleno respeto del otro como responsable en la causa común de promover el desarrollo nacional”. Por su parte, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, dijo al papa Francisco que el pueblo mexicano le da la más cordial bienvenida y lo reconoce como un pontífice reformador y como un líder visionario.
Tras la visita oficial en Palacio Nacional, Nieto deseó al pontífice que su peregrinar por México sirva “de luz y guía para millones de mexicanos” y al mismo tiempo que contribuya “al trabajo colectivo por la justicia y los derechos humanos”.
Más de 5.000 personas invitadas recibieron al papa Francisco a su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, adonde llegó procedente de La Habana. Nada más descender del avión, el pontífice fue recibido por Enrique Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera, quienes lo esperaban al pie de la escalera para darle la bienvenida.
A continuación, su primer gesto fue bendecir un cofre con tierra mexicana que le entregaron niños de Oaxaca, Puebla, Veracruz y Jalisco vestidos con trajes típicos, bajo luces amarillas y blancas, los colores del Estado Vaticano. Las personas que lo aguardaban en el hangar Presidencial, y que agitaban pañuelos verdes, blancos y rojos –los colores de la bandera de México– así como amarillos del Vaticano, intensificaron sus gritos y aplausos cuando por primera vez pudieron observar la figura del pontífice, quien saludó a los invitados a este recibimiento.
Los gritos de “papa Francisco, ya eres mexicano” recibieron al pontífice, que saludó a los integrantes del grupo de mariachis que amenizó la bienvenida y a los integrantes del grupo de danza regional que bailó diversas piezas,, y se colocó un sombrero de charro.

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