May afronta nuevas rebeliones de los euroescépticos por la unión aduanera en su plan sobre el Brexit

NGH01. BIRMINGHAM (REINO UNIDO), 03/10/2018.- La primera ministra británica, Theresa May, da unos pasos de baile mientras se dirige a ofrecer su discurso ante el congreso anual del Partido Conservador que se celebra en Birmingham (Reino Unido) el 3
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May baraja la idea de dejar al Reino Unido en la unión aduanera europea por un tiempo determinado, ante los permanentes desacuerdos entre los conservadores de May sobre el camino a seguir para llegar a un pacto sobre el Brexit aceptable para todas las partes y que, al mismo tiempo, resuelva el problema de la frontera irlandesa.
La jefa del Gobierno empieza una semana crítica al reunir mañana a su gabinete para abordar el Brexit, un día antes del comienzo de la decisiva cumbre europea en la que se abordará la retirada del Reino Unido del bloque, el 29 de marzo de 2019. El principal escollo en las negociaciones es cómo resolver la situación aduanera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, dado que todas las partes están comprometidas a que la frontera entre ambos territorios siga siendo invisible para no perjudicar sus economías ni el proceso de paz norirlandés.
Ante esta situación, Theresa May parece haber movido otra pieza de esta complicada negociación al proponer que todas las regiones británicas –Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte– permanezcan en la unión aduanera por un tiempo hasta resolver el asunto irlandés.

Alarma
La posible ausencia de una fecha concreta ha alarmado tanto a los euroescépticos, entre ellos el exministro del Brexit David Davis, como a los norirlandeses del Partido Democrático Unionista (DUP), de los que May depende para sacar adelante su legislación tras perder la mayoría parlamentaria en las elecciones de 2017.
Desde las páginas del dominical The Sunday Times, Davis pidió ayer a los ministros que ejerzan “su autoridad colectiva” y se rebelen contra los planes de May, mientras que la líder del DUP, Arlene Foster, ha admitido en privado, según los medios de comunicación, que lo más probable es que el Reino Unido se marche de la UE sin acuerdo. Davis, que dimitió el pasado julio en desacuerdo con las negociaciones de May, reconoció que la idea de la unión aduanera es inaceptable porque hay peligro de que esta solución temporal se convierta en permanente, lo que impediría al Reino Unido negociar acuerdos comerciales con otros países.
“Esta es una de las decisiones más fundamentales que el Gobierno ha tomado en tiempos modernos”, escribe Davis.
Según afirma, el Gobierno de May “está proponiendo que todo el Reino Unido deba quedarse dentro de la unión aduanera europea hasta que el problema de la frontera irlandesa sea resuelto”.
El partido unionista de Arlene, por su parte, se opone a cualquier arreglo que fije controles aduaneros entre Irlanda del Norte y la isla de Gran Bretaña, por considerarlo constitucionalmente inaceptable, ya que alejaría a su provincia del resto del país y, por ende, la acercaría a la República de Irlanda.
Además, según unos correos electrónicos de Arlene filtrados a los medios de comunicación británicos, la líder unionista pro-británica habría admitido que el Reino Unido podría salir de la UE sin acuerdo tras sus recientes conversaciones en Bruselas con el negociador comunitario, Michel Barnier, a quien habría calificado de “difícil” y “hostil”.

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