Aunque reconocen una cierta mejora en los trabajos realizados por el Ministerio de Fomento en la N-VI a su paso por Cortiñán, la formación nacionalista Anova, que en Bergondo lidera el diputado autonómico Antón Sánchez, calificó de “monumental chapuza” el nuevo pintado de la carretera en este núcleo en lo que se refiere a la seguridad vial.
La clave de este trabajo que tan poco ha gustado a los nacionalistas está, señalan, “na conversión do carril lento de subida en dirección A Coruña” –un carril que, como recuerdan, “supostamente se ía suprimir”– en una “estrambótica, discontinua e innecesaria vía de servizo”.
Las consecuencias de esta “non supresión real” del citado carril provoca, a juicio de Anova, que no se pueda aplicar ninguna nueva medida “correctiva” en el otro margen de la carretera, lo que genera, entre otras cosas, que donde no había arcén suficiente para que aparcara algún vehículo, “siga sin habelo e os coches sigan montados na beirarrúa exactamente igual que antes”.
Por último, se preguntan si los “padriños” de esta obra creen que “se parece en algo” a las demandas vecinales.










