“Se lo dije a la jueza: me amenazaron de muerte y tengo un miedo tremendo”

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Ramón Lorenzo Fernández, antiguo operario de 66 años, es uno de los sin techo que, presuntamente, fueron secuestrados por un clan gitano que les obligaba  a trabajar y cobraban su subsidio. Después de un año bajo su control, Fernández fue liberado por los agentes de la Policía Nacional y, meses después, prestó declaración ante la jueza encargada de al instrucción del caso. Entonces  se dio cuenta de que su calvario no había terminado.

¿Vivía en la calle cuando le abordaron sus secuestradores?
Sí, yo vivo en la calle, porque las pensiones son muy caras y yo tengo poco dinero. Tengo una cartilla de ahorro, pero gasto el dinero enseguida.

¿Qué pasó?
Vino Joaquín (uno de los detenidos), al cajero donde yo dormía, detrás de El Corte Inglés. Vino con una furgoneta, con una niña que era su hija y me dijo: “Vente conmigo”.

¿Qué le respondió?
Yo le dije: “Sí, sí, pero voy a trabajar ¿Eh?. Y él me dijo que sí.

¿A dónde le llevó?
No lo sé, porque me llevó muy lejos, a un lugar bastante grande (un poblado chabolista situado en Ledoño, Culleredo). Y a mí ya me pareció muy raro. Me quedé un poco mosca.

¿Y después?
Me cortaron el pelo, me afeitaron, me prepararon la habitación, y tal. Y me dijeron: “Éste es el encargado”. Ya ya no me gustó nada, porque tenía aspecto de matoncete.

¿Qué hizo entonces?
Me callé la boca, y cuando acabaron de afeitarme se lo dije a Joaquín. Me agarraron, vino el otro, Andrés, que estaba por ahí, me quitaron la cartilla y me dieron cuatro hostias. Luego me pidieron el IBAN y casi no me acordaba.  

¿Cuánto tiempo estuvo con ellos?
Estuve me parece que un año bajo vigilancia constante. Y el que yo digo, que era un borracho asqueroso, me pegaba. Me hizo mucho daño en el brazo y yo estoy muy mal de salud, de los pies y de la vejiga.
 
¿Qué le obligaron a hacer durante todo ese tiempo?
Había que trabajar. Limpieza, coger la carretilla de un lado por otro, ir por leña al monte... A mí me hacían ir de una finca a otra. Había dos mas igual que yo.  

¿No trató de escaparse?
Yo me fui tres veces, pero como aquello está tan lejos que siempre me cogían. Y me pegaban.

¿Cómo acabó todo?
Con la Policía. Fue una redada acojonante. Y yo he estado en manifestaciones obreras, por eso sé lo que digo.

¿Qué paso en el juzgado?
Me preguntaron si me habían pegado y yo le dije que sí. Y que me quitaron la cartilla. También pusieron a Joaquín en una televisión, pero tengo mal la vista.

¿Y ahora?
Ahora tengo un miedo tremendo, porque está en la cárcel, pero es un tío que si sale en libertad me mata, y esto lo sabe la jueza. Él  tiene una pistola y me amenazó. Y saben donde está mi familia, porque me preguntaron. n

“Se lo dije a la jueza: me amenazaron de muerte y tengo un miedo tremendo”