El Barcelona, a por todas

El jugador del conjunto catalán, Timothey N´guessan, disputa un balón con Steffen Weinhold y Pavel Horak, del THW kiel, durante el partido entre ambos equipos correspondiente a la máxima competición continental celebrado
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La Final a Cuatro de la Liga de Campeones 2019-2020, que se jugará mañana y el martes, en el Lanxess Arena de Colonia, con Barça, PSG, Kiel y Veszprem en liza, será excepcional por la estrictas medidas sanitarias y de seguridad impuestas por la Covid-19.

Y es que la pandemia ya obligó a aplazar por dos veces las fechas de su celebración. La primera vez estaba prevista para el 30 y 31 mayo y la segunda para el 22 y 23 de agosto. Tras el acuerdo entre la EHF los cuatro equipos participantes: Barça, Veszprem,THW Kiel y París Saint Germain, se fijó el 28 y 29 de diciembre.

Se esperaba que la pandemia hubiese bajado ahora de intensidad. No ha sido así y el gobierno alemán fijó el pasado día 18 unas estrictas medidas ante el aumento de la incidencia en el país.

Esto ha provocado, en primer lugar, que las 20.000 localidades del impresionante Lanxess Arena, agotadas antes de empezar la pandemia, estarán completamente vacías. En segundo lugar, un estricto control a los cuatro equipos participantes, árbitros, oficiales y acompañantes.

La Federación Europea (EHF) y EHF Marketing (su empresa de eventos), de acuerdo con las regulaciones impuestas, garantiza la seguridad de los equipos competidores y todos los oficiales, con medidas que implementará estrictamente ya en el período previo al evento.

 

Como en Dinamarca

La EHF creará un ‘burbuja’ similar a la experimentada en el Europeo femenino celebrado en Dinamarca con la que se protegió la salud de las jugadoras de manera integral. La prioridad número uno de la EHF son los equipos que participarán en la ‘Final Four’.

Todos los jugadores y oficiales que lleguen a Colonia se aislarán en una burbuja y no podrán mezclarse con nadie fuera de ella. Cada equipo se someterá a tres pruebas de Covid-19, una antes de Navidad, otra el día de la salida y otra a su llegada.

Solo después de confirmar que la prueba sea negativa, los jugadores y los oficiales podrán moverse libremente dentro de la ‘burbuja’, cumpliendo con las medidas de protección pero sin tener contacto con nadie fuera de ella.

Los cuatro equipos se alojaran en el hotel Radisson Blu a 600 metros del Lanxess Arena. Después de la llegada de la expedición de cada equipo al aeropuerto de Colonia, la plantilla y los técnicos serán trasladados por separado del resto de miembros de la expedicionarios al hotel tras pasar un nuevo ‘test’, ya referido.

En el hotel, los equipos se ubicarán en plantas separadas, en habitaciones individuales. Se habilitará un comedor para cada equipo en su planta. Nadie que esté en la ‘burbuja’ podrá salir a la calle o alrededores. Incluso en la noche del día 27, la cena se servirá individualmente a los jugadores en sus habitaciones.

En el caso del Barça, en la ‘burbuja’ estarán los veinte jugadores de la plantilla (incluidos los lesionados), el ‘staff’ técnico del equipo, el jefe de prensa y el Director General de la sección, David Barrufet.

El resto de la expedición, directivos, medios de comunicación e invitados, estarán ubicados en otro hotel, el Stadtpalais, a 200 metros del Lanxess Arena, también bajo estrictas medidas de seguridad y sanitarias.

Para restringir y controlar el movimiento del personal involucrado en el evento, en el Lanxess Arena se han habilitado siete zonas de trabajo.

Las siete zonas están diseñadas de tal manera para que haya la menor superposición posible entre las áreas individuales y de grupos de personas durante el organización y la preparación de la Final a Cuatro.

En cada zona, cada grupo de personas tienen su propia entrada de acceso al Lanxess Arena. El acceso a las respectivas zonas y la salida de las mismas deberán realizarse los mismos lugares designados, con las entradas y salidas marcadas.

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