Tejiendo la idea de crear comunidad

29 febrero 2016 A Coruña.- La piscina de la Fábrica de Armas se convierte en una jornada de intercambio de ropa para ayudar a los coruñeses con menos recursos
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En el número 35 de Vereda del Polvorín, A Comuna convoca un día como hoy a los coruñeses para debatir la situación de los afectados por la vivienda. Los viernes toca cineclub y los terceros sábados de cada mes abren el armario para poner en común ropa y complementos. 
Aquí no hay cajas registradores que valgan, solo la necesidad de quien no tiene y las ganas de compartir del que le sobra o tiene un sentido responsable de consumo. Cuenta Sara que la gente se va animando poco a poco a sumar perchas a la causa. Por su parte, el Ateneo Libertario Xosé Tarrío llena de contenidos Os Mallos y desde proyecciones, ofrece talleres orientativos para saber cómo fabricar compresas caseras o productos veganos. 
En su calendario de eventos, incluye comidas populares y aperitivos. Es otro de los colectivos que promueve el concepto de comunidad para ir dando pasos entre todos y que ningún coruñés se quede atrás. 
Lo mismo piensan en Pedralonga los promotores del movimiento Marea Km 0 y que se desplaza los últimos domingos de mes a la piscina de la Fábrica de Armas para impulsar una jornada de “troco”, donde uno lleva y también trae a casa prendas u otro tipo de bienes de consumo. Rebeca asegura que el intercambio se consolida, en parte porque los días antes hacen un recordatorio a través de las redes sociales: “Con carteles y wuasapeando”. 
En el recinto, no se aplican las matemáticas: “Y puedes llevarte dos cosas o cuatro por otras dos tuyas”. La aritmética no funciona, pero sí el aprendizaje y el saber que existe otra manera de hacer las cosas. Últimamente, señala que muchos acercan juguetes, libros y cosas del hogar: “Se puede ver alguna lámpara o un despertador”. 
Eso sí, advierte que los voluntarios que aportan productos al trueque tienen que llevárselos una vez que el reloj marca las dos de la tarde porque de momento no disponen de un almacén donde guardar las cosas. Palavea, Pedralonga y Santa Gema se involucran en una cita en la que ocho personas tejen comunidad: “También colabora gente a mayores”. 
La piscina es el escenario perfecto: “Ahora tenemos burros para colgar la ropa y si las prendas llevan tres jornadas sin conseguir un segundo dueño se dejan en los contenedores de ropa”. Se trata de renovar el muestrario para que siga interesando al personal que acude el domingo a la Fábrica de Armas. 
El mismo día que en Pedralonga montan el vestidor, en La Comuna organizan su “xantador”, que tampoco tiene coste. Es la voluntad, pero no se mira quien pone o quien no. 
La intención no es otra que la de crear una familia para compartir un plato de sopa. Sara explica que a los coruñeses les cuesta y barajan la posibilidad de llevarlo a la calle cuando empiece el buen tiempo. Son tres ejemplos de cómo la sociedad se mueve. Tiene personalidad y navega a contracorriente de premisas impuestas por el sistema. 
A lo largo de esta semana, Ateneo Libertario Xosé Tarrío fabricará quesos veganos y ondas. El sábado cogerá la mochila para irse de excursión y el jueves 31, tocará proyección con “La noche de los lápices”. Monte Alto abrirá de nuevo el sábado su ropero de 12.00 a 14.00 horas para conmemorar por la noche el 145 aniversario de la comuna parisina. Para charlas o simplemente como lugar de encuentro, el asociacionismo coge forma en esta esquina atlántica.

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