
Entre la cautela y el temor por nuevos sacrificios y recortes e, incluso, el rechazo, las comunidades están expectantes por conocer los nuevos ajustes anunciados por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y corroborados por otros miembros del Ejecutivo durante la semana.
Al igual que hizo ayer en la clausura del campus de verano de la FAES, el día 2, el también presidente del PP, Mariano Rajoy, reclamó a las comunidades un “mayor esfuerzo” y anunció medidas para los próximos meses.
Aunque muchos de los responsables autonómicos eludieron esta cuestión, principalmente los del PP que, en todo caso, estiman que son imposiciones de Bruselas, otros expresaron la imposibilidad de recortar más.
Ese llamamiento a apretarse aún más el cinturón soliviantó a la Generalitat: el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, recetó una “cura de adelgazamiento” al Ejecutivo central y el presidente, Artur Mas, culpó de la puesta en marcha del tercer plan de ajuste al impago de las deudas derivadas del Estatuto, así como a compromisos presupuestarios desatendidos.
cinco puntos en el estado
El consejero andaluz de Economía, Antonio Ávila, pidió a Rajoy concreciones y se pregunto por qué se dirige expresamente a las comunidades, cuando éstas acumulan tres puntos de déficit frente a los cinco de la Administración central, mientras que el portavoz, Miguel Ángel Vázquez, adelantó el rechazo de la Junta a más recortes en sanidad, educación o privatizaciones.
Para el consejero de Presidencia de Asturias, Guillermo Martínez, también tienen que concretarse más los ajustes y señaló que, oficialmente, a su Gobierno no le han pedido una “segunda vuelta o segundo ajuste”.
Paulino Rivero, presidente de Canarias, entiende que si a las autonomías se les pide un “mayor esfuerzo” las van a asfixiar y reclamó equidad entre las administraciones a la hora de hacer sacrificios.
La portavoz del Ejecutivo vasco, Idoia Mendía, pidió a Rajoy que no actúe con precipitación a la hora de pedir más esfuerzos y precisó que Euskadi ya hizo suficientes desde 2009 para la contención y reducción del gasto público.
Incluso, el lehendakari, Patxi López, acusó al Gobierno central de invadir el autogobierno al tratar de implantar en Euskadi los ajustes en sanidad y educación, y le instó a decidir entre “presupuestos saneados o imposición de recortes”.
La Generalitat Valenciana cumplirá “con lo que el Estado diga a rajatabla y con toda lealtad”, dijo el consejero de Hacienda y Administración Pública, José Manuel Vela, quien recordó que la comunidad “ya hizo los deberes” en su momento, en referencia a los recortes de personal y de servicios ya aplicados.
una medida ineludible
Para la Comunidad de Madrid es “ineludible” que el conjunto de las administraciones públicas cumpla con el objetivo de estabilidad presupuestaria en 2012 y se refirió a los ajustes adicionales que tuvo que hacer, sin descartar buscar “oportunidades” para reducir el gasto y prestar los servicios públicos de una manera más eficaz en el futuro.
La presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudí, señaló que todos son conscientes de que hay que seguir reformando y que la pertenencia a la Unión Europea obliga a “muchas cosas, como el control del déficit público y ajustar los servicios a las perspectivas de ingresos”.
En Extremadura, su vicepresidenta, Cristina Teniente, cree que las exigencias de reducción de déficit son “absolutamente inexcusables” para la recuperación económica, aunque desde la Consejería de Economía y Hacienda eluden pronunciarse hasta que se conozcan las cuantías y a las partidas que afectarán.
El Gobierno de Murcia no se plantea tomar nuevas medidas de reequilibrio presupuestario y prefiere esperar al tercer trimestre para conocer los resultados del plan económico financiero en marcha en la comunidad. n




















