Numerosos dueños de edificios en mal estado venden las fincas para proyectos de rehabilitación

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Los promotores inmobiliarios, que revelaron a este diario que en los próximos años tendrán que vincular la obra nueva a la rehabilitación y recuperación de inmuebles, tienen un ingente mercado en el que encontrar solares o edificios susceptibles de arreglo en la ciudad. Sin embargo, ni siquiera será necesario que los constructores callejeen para buscarlos pues, actualmente, existe una amplia oferta de propiedades en mal estado que requieren de un lavado de cara completo o de una demolición. Incluso los bancos intentan dar salida a los activos que se quedaron a medias durante la crisis del ladrillo a través de esta apuesta por la regeneración urbana. 
Las empresas constructoras no tendrán dificultades para encontrar suelo ocupado pero aprovechable en A Coruña una vez tomen forma los primeros proyectos para construir vivienda nueva. Después de que la Asociación de Promotores Inmobiliarios de A Coruña (Aproinco) explicara hace unos días que los empresarios no están por la labor de buscar nuevo suelo urbanizable –tampoco cuentan con el apoyo de las entidades financieras– y su foco de interés se ha fijado en inmuebles “más bien céntricos”, que puedan ser rehabilitados a través de “una demolición total o de conservar la fachada”, los expertos en la venta de este tipo de fincas aseguran que existe un importante mercado que se adapta a estas demandas.
“Siempre hay propietarios de edificios enteros que están dispuestos a vender”, comenta la vicepresidenta del Colegio Oficial de Administradores de Fincas de A Coruña, Carmela Lavandeira. La experta puntualiza que se dan muchos casos de propiedades adquiridas “a modo de inversión por los emigrantes en los años 70” que ahora han quedado antiguas. 
La mayoría están en manos de varios herederos, o no les interesa a las familias hacerse responsables o, simplemente, no tienen dinero para realizar el mantenimiento y las reparaciones que corresponderían y quieren deshacerse de esos activos. Los hay habitados y desalojados.
De hecho, cuenta que el sector cerró algunas operaciones “antes del verano pasado” e, incluso, durante los meses estivales. En el caso de las primeras compras, el objetivo es reformar tanto para poner a la venta como para alquilar. 
“Tenemos promotores interesados en este tipo de edificios porque está complicado conseguir solares y la licencia para construir es más complicada que para rehabilitar”, destaca.  Sobre las zonas, hay tanto “en la calle Barcelona, A Gaiteira... por muchos barrios”. Para muestra un paseo por el entorno del Soho-Orzán. 
Lavandeira subraya que también los bancos están intentando sacar fuera el stock de pisos en esqueleto o dañados por llevar años sin movimiento. 
El único problema es que desde el año pasado, y pese a la declaración de intenciones de Aproinco, los acuerdos se han ralentizado porque “se quiere recuperar el coste de las inversiones y los precios han caído”.

Numerosos dueños de edificios en mal estado venden las fincas para proyectos de rehabilitación