El castillo que defendió la ciudad del invasor

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Se sitúa este castillo en el islote del mismo nombre a la entrada del puerto de A Coruña y próximo a la Puerta del Embarcadero. De antiguo existió en aquel lugar rocoso una ermita y hospital dedicados a San Antón, también refugio de las gentes del mar, que eran atendidas de las enfermedades contagiosas que padecían por los hermanos franciscanos, de advocación a San Antonio, de ahí el nombre de la fortaleza.
Corre el año 1528 cuando el capitán general del Reino de Galicia, Francisco Cossío de la Cueva, llega a un acuerdo con el Concejo de A Coruña, sobre la necesidad de aumentar el recinto militar de la ciudad, por cuyo motivo se solicita la autorización real para poder llevar a cabo la fábrica de un fuerte en la entonces conocida como ánima de San Antonio. Las obras para dicho fin, son aprobadas ese mismo año, en que se solicita la Real Provisión, pero estas se llevan a efecto con gran lentitud no dando inicio hasta 1538. De modo que en el año de 1589 cuando los ingleses cercaron a A Coruña la fortaleza estaba todavía sin terminar debido a la falta de celo. Finalmente será rematada sobre el año 1607.
Esta fortaleza comenzó a construirse con las piedras de la rampa de acceso a la Torre de Hércules, la cual a estas fechas estaba en ruina, cuando el licenciado Molina visita la ciudad en 1550, dice que “lo único reseñable son las iglesias y que la Torre estaba en la ruina, que hacía mucho tiempo que había desaparecido la rampa que por ella se accedía a lo alto, pero los que de antiguo habían oído hablar a quienes la habían visto, dicen que debía ser bastante ancha”.
Desde San Antón, se haría una tenaz resistencia a la presencia del invasor inglés, incluso sus defensores apartaron a algún navío con barcas a remo, para que no pudiesen acercarse al fuerte, por lo que los barcos de Drake, tuvieron que maniobrar para evitar la defensa que se hacía de la ciudad, no permitiendo el desembarco en la playa de la Pescadería. Mas todo fue en vano, ya que los ingleses ocupan la Pescadería y durante 15 días acaban con todo lo que en la misma había, dejando el lugar en completa ruina. Cuando aquella lucha finaliza, se hacen en la fortaleza los trabajos precisos para ponerla en orden de acción, quedando a comienzos del siglo XVII, lista para entrar en combate.
El fuerte era capaz de contener 23 cañones, pudiendo alojar en un cuartel hasta 40 efectivos de guerra y otros 20 de artillería.Dentro de este recinto militar se construye en 1779 una capilla, la casa del gobernador, así como la habitación para el capellán castrense. Durante mucho tiempo sirvió de albergue de las tropas del rey y en diversas épocas se instituyó como prisión real o del Estado. Dentro de aquellos fuertes muros, estarían presos el que fue ministro del rey Felipe V, Melchor de Macanaz, el cual dejaría su nombre en el calabozo donde estuvo preso, la primera casamata entrando a la derecha. Otro de los presos célebres sería Alessandro Malaespina, quien en 1796 dio con sus huesos en este recinto, acusado de conspirar contra la corona española.
En este fuerte estaría en 1809 el cuerpo sin vida del general Sir John Moore, al cual se le rindió allí honores después de ser depositado por los ingleses tras la batalla de Elviña contra los franceses, mientras no se le dio cristiana sepultura al pie del baluarte de San Carlos.
También allí estaría prisionero también el héroe de la guerra de la Independencia, Juan Díaz Porlier, más conocido por “El Marquesito”, un liberal que sería llevado al cadalso en el Campo de la Horca, donde hoy se halla la fuente del también conocido como Campo de la Leña, además de otros muchos personajes de la época que sufrieron allí prisión y en la cual pederían su vida unos 50 absolutistas que fueron arrojados al mar con la llegada del ejército franco-español en 1823.
Al paso del tiempo, el 25 de febrero de 1932, se lleva a efecto la cesión al Ayuntamiento del Castillo de San Antón, en cuyo punto se tenía previsto hacer una Escuela de Pesca y Museo Oceánico. Más tarde, el 18 de marzo de 1936, la propuesta es que se haga un acuario y laboratorio de biología marina, para que fuese motivo de atracción turística. Para el 20 de agosto de 1957, la Alcaldía lleva a efecto los trámites para la adquisición en propiedad de dicho castillo al Ramo de la Guerra, por un importe de 800.000 pesetas, pero descontando los terrenos cedidos cerca del cementerio para la Fábrica de Armas, por lo que quedó la valoración en 500.000 pesetas. El 16 de mayo de 1958 el pleno municipal da el visto bueno a que se otorgue la escritura, pasando a manos municipales en la sesión del 19 de abril de 1960.
El 16 de noviembre de 1964 el Ayuntamiento toma conocimiento del decreto 3.138/1964 de 24 de septiembre, del Ministerio de Educación Nacional, sobre la creación de un Museo Histórico-Arqueológico a instalar en el Castillo de San Antón. Finalmente, el 16 de junio de 1975 se somete al pleno el expediente sobre la cesión del castillo para la instalación del referido museo, que hoy los coruñeses y los turistas pueden visitar

El castillo que defendió la ciudad del invasor