Una de cada tres intervenciones pesqueras de la Guardia Civil acaba en incautación

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En el último mes, los agentes del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil realizaron varias actuaciones que han salido a la luz pública. La última esta misma semana, la de un pesquero que faenaba ilegalmente en una caladero próximo y que fue escoltado hasta A Coruña. Pero desde esta unidad se realizan cada año una media de 600 inspecciones, a raíz de las cuales se levantan aproximadamente más de 200 denuncias. Más de la mitad de estas se deben a la captura de especies cuando no está permitido, ya sea porque se encuentren en veda, o porque se hayan excedido los cupos. Otra infracción de tipo administrativo muy habitual es la no cumplimentación del diario de pesca de forma correcta. Sin embargo, el capitán jefe del Servicio Marítimo Provincial desde septiembre del año pasado, Héctor de la Hoz, dejó claro que “el 90% de los profesionales son perfectos conocedores y exactos cumplidores de la normativa”. 

Pero eso significa también que la gran mayoría sabe cuándo está infringiendo la ley. Los agentes del Servicio Marítimo vigilan a menudo desde la costa con prismáticos la actividad de los pesqueros, siempre atentos a cualquier comportamiento sospechoso. Así fue como, a mediados de agosto, aprehendieran 2.992,75 kilos de boquerón en la ría de O Burgo. La patrulla detectó desde tierra a dos barcos pesqueros abarloados, realizando un transbordo de capturas, sin haber solicitado la pertinente autorización. Los agentes les ordenaron dirigirse al puerto para registrar sus bodegas. 

“Nosotros tampoco queremos llevar el cumplimiento de la ley hasta el punto en que ponga en peligro la actividad de mar”, advierte De la Hoz. Es decir, que porque se sobrepase en 20 kilos la cuota, no se tramita una denuncia. El capitán recuerda que la lonja de A Coruña es una de las más importantes de España con un movimiento de especies capturadas elevadísimo: “Es normal que haya más infracciones, pero no porque sean menos escrupulosos con el cumplimiento de las leyes”.

Pescadores deportivos 
Además, en verano tienen trabajo porque hay más embarcaciones en el mar, debido a la mejora en el tiempo y ellos no solo se dedican a al vigilancia pesquera sino que también supervisan la navegación. Por otro lado, no todas las infracciones las cometen los pescadores profesionales porque, como señala De la Hoz: “Hay mucho pescador deportivo que también se denuncia por ley de pesca”. El capitán de Servicio Marítimo recuerda que se llevó a cabo un operativo reciente en Ferrol por embarcaciones de pesca deportiva que capturaban pulpo de forma fraudulenta.

Aquí, en A Coruña, también se descubrió a unos pescaderos deportivos de inmersión que se dedicaban a pescar el pulpo y que descargaban las especies capturadas en un vehículo que también se les confiscó, junto con la capturas y las artes de pesca, puesto que habían sido utilizadas para delinquir. “No tenían ninguna autorización”, recuerda. Gran parte de ese pescado capturado, cuando está en condiciones de ser consumido, acaba siendo donado a instituciones benéficas. “Una vez llevamos percebe y nos dijeron ¡Por favor, ya no nos traigáis más!”, recuerda el capitán.

Una de cada tres intervenciones pesqueras de la Guardia Civil acaba en incautación